Procrastinar

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Mi amor por ti es eterno...


Mi marido John y yo estuvimos casados durante 46 años.

Cada día de San Valentín me mandaba las flores más bonitas y una nota con cinco sencillas palabras: Mi amor por ti crece.

Cuatro hijos, 46 ramos y una vida de amor fue su legado para mí cuando falleció hace dos años.

En mi primer día de San Valentín sin él, diez meses después de perderlo me quedé sorprendida al recibir un enorme ramo enviado por John. Enfadada y con el corazón roto llamé a la floristería para decirles que había un error.

- No señora, no hay ningún error, me respondió la florista. Antes de que falleciera, su marido lo dejó preparado para muchos años y nos pidió que le garantizásemos que usted recibiría flores cada día de San Valentín.

Con el corazón encogido, colgué el teléfono y leí la nota del ramo. Decía: Mi amor por ti es eterno.

- Sue Johnston

♪ ♫ ♩ ♬
Como en otros tiempos
Temblará en mi frente
Y tu boca mustia
Cansada de besos
Te hablará de amor

La convivencia de padres, hijos y abuelos...


La convivencia de padres, hijos y abuelos garantizó durante generaciones que nadie se quedara desamparado. La ruptura de ese modelo solo ha traído soledad, desarraigo y desesperanza. La familia tradicional necesitaba renovarse, pero no ser arrojada al vertedero de la historia.

- Rafael Narbona

¿Qué es ser un hombre?, no dudo, un hombre es, antes que nada, un buen tipo...


Mi padre luego de una vida de trabajo y sacrificio murió desocupado. Nada material dejo para dividir. Sin embargo jamás me he cruzado con alguien que lo hubiera conocido sin que dijera: "Qué buen tipo era tu viejo" ... guardo en mi corazón esa herencia benevolente que me ha dejado y desde la admiración más profunda, fijo allí mi norte intentando dejar a mis hijos la misma huella ... por eso cuando me pregunto ¿Qué es ser un hombre?, no dudo, un hombre es, antes que nada, un buen tipo...

- Gabriel Rolón

La viejita, quien ustedes creen que no se da cuenta de las cosas que ustedes hacen...


Una vieja Malhumorada...

Cuando una viejita murió en la sección para el tratamiento de enfermedades de la vejez en una pequeña clínica cerca de Dundee, en Escocia, todos estaban convencidos de que ella no había dejado nada de valor.

Después, cuando las enfermeras revisaron sus míseras pertenencias, encontraron una poesía. Su calidad y contenido impresionaron tanto al personal, que todas las enfermeras querían una copia de la misma.

¿Qué ven hermanas?
¿Qué ven?
¿Qué piensan
cuando me miran?

Una vieja malhumorada,
no demasiado inteligente,
de costumbres inciertas,
con sus ojos soñadores
fijos en la lejanía.

La vieja que escupe la comida
y no contesta
cuando tratan de convencerla
“Dele, haga un pequeño esfuerzo”

La viejita, quien ustedes creen 
que no se da cuenta de las cosas 
que ustedes hacen y que continuamente 
pierde el guante o el zapato.

La viejita, quien contra su voluntad,
pero mansamente les permite
que hagan lo que quieran,
que la bañen y alimenten,
sólo para que así pase el largo día.

¿Es esto lo que piensan?
¿Es esto lo que ven?
Si es así, abran los ojos, hermanas,
porque esto que ustedes ven no soy yo!

Les voy a contar quién soy,
cuando aquí estoy sentada tan
tranquila,
tal como me ordenan,
cuando como por orden de ustedes.

Soy una niñita de diez años
que tiene padre y madre,
hermanos y hermanas,
que se aman.

Soy una jovencita de dieciséis años,
con alas en los pies,
que sueña que pronto
encontrará a su amado.

Soy una novia a los veinte,
mi corazón da brincos,
cuando hago la promesa
que me ata hasta el fin de mi vida.

Ahora tengo veinticinco,
tengo mis hijos,
quienes necesitan que los guíe,
tengo un hogar seguro y feliz.

Soy mujer a los treinta,
los hijos crecen rápido,
estamos unidos con lazos
que deberían durar para siempre.

Cuando cumplo cuarenta
mis hijos ya crecieron
y no están en casa,
pero a mi lado está mi esposo
que se ocupa de que yo no esté triste.

A los cincuenta, otra vez,
sobre mis rodillas
juegan los bebés,
de nuevo conozco a los niños,
a mis seres amados y a mí.

Sobre mí se ciernen nubes oscuras,
mi esposo ha muerto,
cuando veo el futuro
me erizo toda de terror.

Mis hijos se alejan,
tienen a sus propios hijos,
pienso en todos los años que pasaron
y en el amor que conocí.

Ahora soy una vieja.
Qué cruel es la naturaleza!
La vejez es una burla
que convierte al ser humano
en un alienado.

El cuerpo se marchita,
el atractivo y la fuerza desaparecen,
allí, donde una vez tuve el corazón
ahora hay una piedra.

Sin embargo, dentro de estas viejas ruinas
todavía vive la jovencita.
Mi fatigado corazón, de vez en cuando,
todavía sabe rebosar de sentimientos.

Recuerdo los días felices
y los tristes.
En mi pensamiento vuelvo a amar 
y vuelvo a vivir mi pasado.

Pienso en todos esos años
que fueron demasiado pocos
y pasaron demasiado rápido,
y acepto el hecho inevitable
que nada puede durar para siempre.

¡Por eso, gente, abran sus ojos,
abran sus ojos y vean!
¡Ante ustedes no está
una vieja malhumorada
ante ustedes estoy YO!

Todo lo que se, es que te necesito. Ámame, hasta el fin de mi vida.


Poema de alzheimer

No me pidas que me recuerde
No trates de hacerme comprender
Déjame descansar.
Hazme saber que estás conmigo
Abraza mi cuello y toma mi mano
Estoy triste, enfermo y perdido
Todo lo que se, es que te necesito.
No pierdas paciencia conmigo
No jures, no grites, no llores
No puedo hacer nada con 
lo que me ocurre. 
Aún así trato de ser diferente,
No lo logro.
Recuerda que te necesito
Que lo mejor de mi ya partió.
No me abandones, quédate a mi lado.
Ámame, hasta el fin de mi vida.

♪ ♫ ♩ ♬
Algo le pasa a mi héroe, algo le pasa 
Tan solo veo un vació, en su mirada 
Algo le pasa a mi héroe, no dice nada 
No repite las historias que me contaba

Algo le pasa a mi héroe, perdió sus fuerzas 
Ya no pronuncia mi nombre, no lo recuerda 
Ni su cuerpo ni su mente, son lo que era 
Pareciera andar flotando por las estrellas 

¡Pero nunca te detengas!


No te detengas

Siempre ten presente que la piel se arruga, 
el pelo se vuelve blanco, 
Los días se convierten en años...
Pero lo importante no cambia;
tu fuerza y tu convicción no tienen edad. 
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida. 
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés viva, siéntete viva. 
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas...
Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti. 
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
¡Pero nunca te detengas!

- Teresa de Calcuta

El primer gesto humano es el abrazo.


Oriol Valls, que se ocupa de los recién nacidos en un hospital de Barcelona, dice que el primer gesto humano es el abrazo. Después de salir al mundo, al principio de sus días, los bebés manotean, como buscando a alguien.

Otros médicos, que se ocupan de los ya vividos, dicen que los viejos, al fin de sus días, mueren queriendo alzar los brazos.

Y así es la cosa, por muchas vueltas que le demos al asunto, y por muchas palabras que le pongamos. A eso, así de simple, se reduce todo: entre dos aleteos, sin más explicación, transcurre el viaje.

Eduardo Galeano. El viaje.


Si todos entendiésemos que todos llevamos un viejo encima.


Quizá llegar a viejo sería todo un progreso, un buen remate, un final con beso. En lugar de arrinconarlos en la historia, convertidos en fantasmas con memoria... Si no estuviese tan oscuro a la vuelta de la esquina... O simplemente si todos entendiésemos que todos llevamos un viejo encima.

- Joan Manuel Serrat



¡Levántate, carajo! Deja de llorar, que el tiempo se te está acabando.


¡Levántate, carajo! Deja de llorar, que el tiempo se te está acabando. Cada dia de limitaciones que toleras es un dia menos para cumplir tus sueños. Y mientras tú te quejas, alguien se está comiendo tu pastel. Eleva los estándares de tu vida, deja de consentir tus errores, expulsa a la apatía y los malos hábitos, deja de aceptar que abusen de ti, deja de permitir que alguien más se robe lo que es tuyo. Deja de tolerar. Deja de decir: «Así me tocó vivir», «<estas son mis circunstancias>>, <<mi abuelo fue un perdedor» o «mi papá es un perdedor, y yo también lo seré»>.

No toleres. Si naciste pobre será un reto, pero si mueres pobre será tu responsabilidad, porque tu espíritu es un tesoro.

Vive más, exígete más y da más, no existe el éxito de la noche a la mañana, iSaca de una buena vez los colmillos y muerde!

Deja de tolerar, y no te des por vencido nunca más.

- Daniel Habif, Inquebrantables

Y lo único que la gente lamenta es que no vivieron con suficiente valentía.


La única calibración que cuenta es cuánto corazón invierte la gente, cuánto ignoran sus temores de ser lastimados, atrapados o humillados. Y lo único que la gente lamenta es que no vivieron con suficiente valentía, que no invirtieron suficiente corazón, que no amaron lo suficiente. Nada más cuenta en absoluto .

- Ted Hughes, Cartas de Ted Hughes

Los padres también necesitan sentirse amados...


Los padres también necesitan sentirse amados, así que si tu papá siempre ha estado a tu lado y te ha dado amor, dile en su día y siempre lo importante que es para ti.

A continuación les comparto unas muy buenas frases relacionadas a los padres:

He vivido una vida repleta de problemas, pero no son nada comparado con los problemas que tuvo que afrontarse mi padre para lograr que mi vida empezase.
-Bartrand Hubbard.

A veces el hombre más pobre deja a sus hijos la herencia más rica.
-Anónimo

No importa quién fue mi padre. Lo importante es quién recuerdo yo quién fuese
-Anne Sexton.

Cuando un hombre se da cuenta de que su padre tal vez tenía razón, normalmente tiene un hijo que cree que está equivocado.
-Charles Wadsworth.

Cuando nací mi padre era un ser que a veces aparecía para aplaudir mis últimos logros. Cuando me iba haciendo mayor, era una figura que me enseñaba la diferencia entre lo mal y el bien. Durante mi adolescencia era la autoridad que me ponía límites a mis deseos. Ahora que soy adulta, es el mejor consejero y amigo que tengo.
-Anónimo

No me cabe concebir ninguna necesidad tan importante durante la infancia de una persona que la necesidad de sentirse protegido por un padre.
-Sigmund Freud.

Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cría a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
-Proverbio Oriental


Lo que un padre quiere oír al final de su vida es que su hijo está ahí. ¡Estoy aquí, estoy aquí, papá!


Todo hijo es padre de la muerte de su padre

Hay una ruptura en la historia de la familia, donde las edades se acumulan y se superponen y el orden natural no tiene sentido: es cuando el hijo se convierte en el padre de su padre.

Es cuando el padre se hace mayor y comienza a trotar como si estuviera dentro de la niebla. Lento, lento, impreciso.

Es cuando uno de los padres que te tomó con fuerza de la mano cuando eras pequeño ya no quiere estar solo. Es cuando el padre, una vez firme e insuperable, se debilita y toma aliento dos veces antes de levantarse de su lugar.

Es cuando el padre, que en otro tiempo había mandado y ordenado, hoy solo suspira, solo gime, y busca dónde está la puerta y la ventana - todo corredor ahora está lejos.

Es cuando uno de los padres antes dispuesto y trabajador fracasa en ponerse su propia ropa y no recuerda sus medicamentos.

Y nosotros, como hijos, no haremos otra cosa sino aceptar que somos responsables de esa vida. Aquella vida que nos engendró depende de nuestra vida para morir en paz.

Todo hijo es el padre de la muerte de su padre.

Tal vez la vejez del padre y de la madre es curiosamente el último embarazo. Nuestra última enseñanza. Una oportunidad para devolver los cuidados y el amor que nos han dado por décadas.

Y así como adaptamos nuestra casa para cuidar de nuestros bebés, bloqueando tomas de luz y poniendo corralitos, ahora vamos a cambiar la distribución de los muebles para nuestros padres.

La primera transformación ocurre en el cuarto de baño.

Seremos los padres de nuestros padres los que ahora pondremos una barra en la regadera.

La barra es emblemática. La barra es simbólica. La barra es inaugurar el “destemplamiento de las aguas”.

Porque la ducha, simple y refrescante, ahora es una tempestad para los viejos pies de nuestros protectores. No podemos dejarlos ningún momento.

La casa de quien cuida de sus padres tendrá abrazaderas por las paredes. Y nuestros brazos se extenderán en forma de barandillas.

Envejecer es caminar sosteniéndose de los objetos, envejecer es incluso subir escaleras sin escalones.

Seremos extraños en nuestra propia casa. Observaremos cada detalle con miedo y desconocimiento, con duda y preocupación. Seremos arquitectos, diseñadores, ingenieros frustrados. ¿Cómo no previmos que nuestros padres se enfermarían y necesitarían de nosotros?

Nos lamentaremos de los sofás, las estatuas y la escalera de caracol. Lamentaremos todos los obstáculos y la alfombra.

Feliz el hijo que es el padre de su padre antes de su muerte, y pobre del hijo que aparece sólo en el funeral y no se despide un poco cada día.

Mi amigo Joseph Klein acompañó a su padre hasta sus últimos minutos.

En el hospital, la enfermera hacía la maniobra para moverlo de la cama a la camilla, tratando de cambiar las sábanas cuando Joe gritó desde su asiento:

- Deja que te ayude .

Reunió fuerzas y tomó por primera a su padre en su regazo.

Colocó la cara de su padre contra su pecho.

Acomodó en sus hombros a su padre consumido por el cáncer: pequeño, arrugado, frágil , tembloroso.

Se quedó abrazándolo por un buen tiempo, el tiempo equivalente a su infancia, el tiempo equivalente a su adolescencia, un buen tiempo, un tiempo interminable.

Meciendo a su padre de un lado al otro.
Acariciando a su padre.
Calmando el a su padre.
Y decía en voz baja :
- ¡Estoy aquí, estoy aquí, papá!

Lo que un padre quiere oír al final de su vida es que su hijo está ahí.

-Fabrício Carpinejar "Todo filho é pai da morte de seu pai"  

Yo libero a mis padres de la sensación que han fallado conmigo.


Bendición Náhuatl

Yo libero a mis padres de la sensación que han fallado conmigo.

Yo libero a mis hijos de la necesidad de traer orgullo para mí; que puedan escribir sus propios caminos de acuerdo con sus corazones, que susurran todo el tiempo en sus oídos.

Yo libero a mi pareja de la obligación de completarme. No me falta nada, aprendo con todos los seres todo el tiempo.


Agradezco a mis abuelos y antepasados que se reunieron para que hoy respire la vida.

Los libero de las fallas del pasado y de los deseos que no cumplieron, conscientes de que hicieron lo mejor que pudieron para resolver sus situaciones dentro de la conciencia que tenían en aquel momento. Yo los honro, los amo y reconozco inocentes.

Yo me desnudo delante de sus ojos, por eso ellos saben que yo no escondo ni debo nada más que ser fiel a mí mismo y a mi propia existencia, que caminando con la sabiduría del corazón, soy consciente de que cumplo mi proyecto de vida, libre de lealtades familiares invisibles y visibles que puedan perturbar mi paz y felicidad, que son mis únicas responsabilidades.

Yo renuncio al papel de salvador, de ser aquel que une o cumple las expectativas de los demás.

Aprendiendo a través, y sólo a través del amor, bendigo mi esencia, mi manera de expresar, aunque alguien no me pueda entender.


Porque sólo yo he vivido y experimentado mi propia historia, porque me conozco, sé quien Soy, lo que siento, lo que hago y porqué lo hago. Me respeto y me apruebo.

Yo honro la divinidad en mí y en ti… Somos libres.

- Antigua bendición Náhuatl de la región central de México.




Ese día mi abuelo me dijo: Jamás renuncies a tus sueños.

 

Eso es todo. Ese día mi abuelo me explicó que nosotros somos distintos de los animales, que solo hacen lo que su naturaleza les dicta. En cambio, nosotros somos libres. Es el mayor don que hemos recibido. Gracias a la libertad podemos convertirnos en algo distinto de lo que somos. La libertad nos permite soñar y los sueños son la sangre de nuestra vida, aunque a veces cuestan algún azote y un largo viaje. «Jamás renuncies a tus sueños. Nunca tengas miedo de soñar, por mucho que los demás se rían de ti», eso me dijo mi abuelo, «pues si lo haces renunciarías a ser tú mismo». Aún recuerdo los ojos brillantes con que subrayó sus palabras. 

- Alessandro D'Avenia, Blanca como la nieve, roja como la sangre

♪ ♫ ♩ ♬
Como un libro el corazón 
nos enseña que hay temor 
que hay fracasos y maldad 
que hay batallas que ganar 
y en cada página el amor 
nos convierte en luchador 
y descubre lo común 
no hay un héroe como tu 

El desenlace de todas las vidas es el mismo.


Hay una verdad trivial, pues no hay duda ni incertidumbre al decirla, que sin embargo es importante tener siempre presente: todos nos vamos a morir, el desenlace de todas las vidas es el mismo.

Sabemos que nos vamos a morir, simplemente por el hecho de que estamos vivos. Sabemos el qué, pero no el cuándo, ni el cómo, ni el dónde. Y aunque este desenlace es seguro, ineluctable, cuando esto que siempre pasa le ocurre a otro, nos gusta averiguar el instante, y contar con pormenores el cómo, y conocer los detalles de dónde, y conjurar el porqué. De todas las muertes posibles hay una que aceptamos con bastante resignación: la muerte por vejez, en la propia cama, después de una vida plena, intensa y útil.

Casi todas las otras muertes son odiosas y las más inaceptables y absurdas son la muerte de un niño o de una persona joven, o la muerte causada por violencia asesina de otro ser humano. Ante estas hay una rebelión de la conciencia, y un dolor y una rabia que, al menos en mi caso, no se mitiga.


- Héctor Abad Faciolince, El olvido que seremos 

♪ ♫ ♩ ♬
Si la muerte pisa mi huerto
¿quién firmará que he muerto
de muerte natural?

Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello

 Paola Klug es una escritora y promotora cultural mexicana. Autodidacta.

Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello, de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los haría llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas.


Que no se meta entre tus manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar

El amor sirve para lo que sirve el cigarrillo...


Mi abuela solía decir que el amor sirve para lo que sirve el cigarrillo... para quitar el hambre, para quitar el sueño, y para matarnos despacito.

Se preguntaba si valía la pena su vida...


Había llegado a esa edad en que se planteaba con creciente ansiedad una pregunta que no sabía cómo encarar. Se preguntaba si valía la pena su vida, si alguna vez había valido la pena.Sospechaba que todos los hombres se hacían esa pregunta en algún momento

-John Williams


♪ ♫ ♩ ♬
Si crucé por los caminos
como un paria que el Destino
se empeño en deshacer...
Si fui flojo, si fui ciego,
sólo quiero que comprendan
el valor que representa
el coraje de querer.

Cuando sea una viejecita, viviré una temporadita larga con cada hijo...


Cuando sea una viejecita, viviré una temporadita larga con cada hijo... ¡les llevaré tanta felicidad! Igual que hicieron ellos, quiero devolverles toda la alegría que me dieron, retornándoles y agradeciendo cada cosa. ¡¡¡Oh!!! ¡estarán tan emocionados!

Escribiré en las paredes con lápices de todos los colores, saltaré sobre las camas con los zapatos puestos, jugaré a la casita con todas las cobijas de casa, beberé directo del cartón de leche y lo dejaré fuera y atascaré los inodoros con papel higiénico.

Cuando estén al teléfono y no me puedan ver, revisaré y revolveré todos los lugares, cajones, cajas y cajitas.

¡Oh, harán sonar los dedos y después me harán señas con la cabeza! Pondré cara de "yo no fui" y me haré la ofendida.

Cuando preparen la comida y me llamen para comer, tardaré en llegar a la mesa para ponerlos nerviosos. No me comeré la verdura. Diré lo fea que está la cena, Me atragantaré con los cereales, derramaré el agua y el jugo, también la leche en la mesa.

Y cuando se enojen lloraré hasta que se desesperen. Je,je,je, ¡Ya les quiero ver la cara!!

Me sentaré bien cerquita de la tele, cambiaré de canal cuando quiera, pondré fuerte el programa que más les disguste y cruzaré los ojos sólo para ver si me quedo bizca. Luego me iré sin apagar la tele jejejejejejeje...

Antes de acostarme iré a tomar mi vaso de leche y dejaré entreabierta la puerta de la heladera, las luces prendidas y mis zapatos y medias en el centro de comedor y hablaré con mis amigas íntimas por teléfono aproximadamente media hora con cada una contándoles lo bien que lo estoy pasando.

Buscaré quien haga las cosas por mi, ya no podré levantar mis cosas del suelo, y más vale si alguien se tropieza con mis zapatos.

Si me piden algún favor, les diré - ''YA VA'' -

Más tarde, ya en la cama, me estiraré y suspiraré, cantaré mi canción preferida y pegaré mi goma de mascar debajo de la cama.

Le daré gracias a Dios con una oración y cerrare los ojos. Mis hijos me mirarán con una sonrisa, saldrán despacito del cuarto y dirán, quejándose:

"¡Es tan tierna, cuando está dormida!"

Mejor no tenerla...