Procrastinar

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Porque cambiar no tiene por qué significar convertirse en otra cosa...


Era sorprendente cómo, en un solo instante, todo tu mundo puede empezar a girar en dirección contraria a lo que esperabas. Solo por el deseo de querer cambiar. Porque cambiar no tiene por qué significar convertirse en otra cosa. Cambiar puede ser evolucionar, mejorar, aprender, perdonarse..., perdonar.


- María Martínez, La fragilidad de un corazón bajo la lluvia

Porque cambiar no tiene por qué significar convertirse en otra cosa...


Era sorprendente cómo, en un solo instante, todo tu mundo puede empezar a girar en dirección contraria a lo que esperabas. Solo por el deseo de querer cambiar. Porque cambiar no tiene por qué significar convertirse en otra cosa. Cambiar puede ser evolucionar, mejorar, aprender, perdonarse..., perdonar.

- María Martínez, La fragilidad de un corazón bajo la lluvia

Cuántas veces habré perdido por miedo a perder...


¿Cuánto hay que aguantar?

Cuántas veces habré perdido por miedo a perder, cuántas habré callado por miedo a las consecuencias, cuántas ve ces no habré sido yo. A todos nos pasa, todos nos descuidamos en algún punto por algo o por alguien. Cedemos más y más terreno por salvar una amistad o una relación. Hasta que llega un punto en que nos preguntamos en qué momento dejamos de ser como en realidad somos..

Alejandro Ordoñez, Ojalá te enamores

Y sonrío, no porque siempre me vaya bien en la vida


Y sonrío, no porque siempre me vaya bien en la vida, sonrío porque ya pasé bastante tiempo triste y la verdad me cansé de andar buscando culpables. Sonrío porque es mi mejor arma para conquistar lo que quiero, porque a pesar de tantas tragedias mi corazón sigue siendo sincero. Sonrío por mí, por lo que soy, porque lo merezco.

- Kelbin Torres

Yo libero a mis padres de la sensación que han fallado conmigo.


Bendición Náhuatl

Yo libero a mis padres de la sensación que han fallado conmigo.

Yo libero a mis hijos de la necesidad de traer orgullo para mí; que puedan escribir sus propios caminos de acuerdo con sus corazones, que susurran todo el tiempo en sus oídos.

Yo libero a mi pareja de la obligación de completarme. No me falta nada, aprendo con todos los seres todo el tiempo.


Agradezco a mis abuelos y antepasados que se reunieron para que hoy respire la vida.

Los libero de las fallas del pasado y de los deseos que no cumplieron, conscientes de que hicieron lo mejor que pudieron para resolver sus situaciones dentro de la conciencia que tenían en aquel momento. Yo los honro, los amo y reconozco inocentes.

Yo me desnudo delante de sus ojos, por eso ellos saben que yo no escondo ni debo nada más que ser fiel a mí mismo y a mi propia existencia, que caminando con la sabiduría del corazón, soy consciente de que cumplo mi proyecto de vida, libre de lealtades familiares invisibles y visibles que puedan perturbar mi paz y felicidad, que son mis únicas responsabilidades.

Yo renuncio al papel de salvador, de ser aquel que une o cumple las expectativas de los demás.

Aprendiendo a través, y sólo a través del amor, bendigo mi esencia, mi manera de expresar, aunque alguien no me pueda entender.


Porque sólo yo he vivido y experimentado mi propia historia, porque me conozco, sé quien Soy, lo que siento, lo que hago y porqué lo hago. Me respeto y me apruebo.

Yo honro la divinidad en mí y en ti… Somos libres.

- Antigua bendición Náhuatl de la región central de México.




Toma todas tus cargas, perdona y anímate a ¡ser libre!


Un conferencista hablaba sobre el manejo de la tensión.

Levantó un vaso con agua y preguntó al auditorio:

- ¿Cuánto creen ustedes que pesa este vaso con agua?

Las respuestas variaron entre 20 y 500 gramos.

Entonces el conferencista comentó:

- No importa el peso absoluto. Depende de cuánto tiempo voy a sostenerlo. Si lo sostengo por un minuto, no pasa nada. Si lo sostengo durante una hora, tendré un dolor en mi brazo. Si lo sostengo durante un día completo, tendrán que llamar una ambulancia. Pero es exactamente el mismo peso, pero entre más tiempo paso sosteniéndolo, más pesado se va volviendo. Si cargamos nuestros pesares, rencores u odios todo el tiempo, luego, más temprano o más tarde, ya no seremos capaces de continuar, la carga se irá volviendo cada vez mas pesada y entonces viene la desesperación. Toma todas tus cargas, perdona y anímate a ¡ser libre!


Perdonar no es amnesia. Perdonar no es olvidar.

 

 Perdonar no es amnesia.
Perdonar no es olvidar.
Perdonar no es minimizar lo sucedido.
Perdonar no es reconciliación.
Perdonar no implica que al día siguiente
 iremos de nuevo a tomar un café…

 Bernardo Stamateas, Heridas emocionales
: 

Mejor no tenerla...