Procrastinar

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Puedes reinventarte cuantas veces quieras.


Puedes comenzar a entrenar a los 40, volver a la universidad a los 46, abrir un negocio a los 55, correr en una maratón a los 61, casarte a los 68, ir a recorrer el mundo a los 73. Tu vida no acaba a los 30, ο 40, ο 50… 
Puedes reinventarte cuantas veces quieras.

Daviel Valdés

Brindemos por las locas, por las inadaptadas...


Brindemos por las locas, por las inadaptadas
por las rebeldes, por las alborotadoras, 
por las que no encajan, 
por las que ven las cosas de una manera diferente. 
No les gustan las reglas y no respetan el status-quo. 
Las puedes citar, no estar de acuerdo con ellas,
glorificarlas o vilipendiarlas.
Pero lo que no puedes hacer es ignorarlas.
Porque cambian las cosas. 
Empujan adelante la raza humana. 
Mientras algunos las vean como locas, 
nosotros vemos el genio. 
Porque las mujeres que se creen tan locas 
como para pensar que pueden cambiar el mundo 
son las que lo hacen.

- Jack Keroua 

Puedes matarme con tu odio, y aún así, como el aire, me levanto.


Puedes dispararme con tus palabras, 
puedes herirme con tus ojos, 
puedes matarme con tu odio, 
y aún así, como el aire, me levanto. 

- Maya Angelou, Fragmento: Y aún así, me levanto 



A todos aquellos que han tenido el coraje de bucear en su interior...


A todos aquellos que han tenido el coraje de bucear en su interior y aceptar su corazón herido, y se han dado a la tarea de curarlo con inteligencia y ternura.

Y a todos los que ya ni siquiera temen ser lastimados, porque han convertido el desamor en su medio ambiente natural.

Que me haga fuerte, con la fortaleza del sueño reparador...


Que me haga fuerte, con la fortaleza del sueño reparador, la fortaleza de la inteligencia, el hueso y el músculo; que aprenda, gracias a esta desesperación, a salir de mí: a saber dónde y a quién dar.

-Sylvia Plath

Temía estar solo, hasta que aprendí a quererme a mí mismo.


Temía estar solo, hasta que aprendí a quererme a mí mismo.
Temía fracasar, hasta que me di cuenta que
únicamente fracaso cuando no lo intento.

Temía lo que la gente opinara de mí, hasta 
que me di cuenta que de todos modos opinan.

Temía me rechazaran, hasta que entendí 
que debía tener fe en mi mismo.

Temía al dolor, hasta que aprendí que 
éste es necesario para crecer.

Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras.

Temía a la muerte, hasta que aprendí que no es el final, 
sino más bien el comienzo.

Temía al odio, hasta que me di cuenta 
que no es otra cosa más que ignorancia.

Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mí mismo.

Temía hacerme viejo, hasta que 
comprendí que ganaba sabiduría día a día.

Temía al pasado, hasta que comprendí que 
es sólo mi proyección mental y ya 
no puede herirme más.

Temía a la oscuridad, hasta 
que vi la belleza de la luz de una estrella.

Temía al cambio, hasta que vi que 
aún la mariposa más hermosa necesitaba 
pasar por una metamorfosis antes de volar.

Hagamos que nuestras vidas cada día tengan mas vida y 
si nos sentimos desfallecer 
no olvidemos que al final siempre hay algo más.

Hay que vivir plenamente porque la vida pasa pronto.

-Ernest Hemingway

Mejor no tenerla...