Cuando la gente dice ‘bueno, usted pensaba esto hace unos años y ahora dice otra cosa’; mi respuesta es… ‘bueno, ¿crees que he trabajado duro todos estos años para decir lo mismo y no ser cambiado?
Cuando sintamos miedo ante lo desconocido, el peligro o la simple incertidumbre. La primera de las estrategias que podríamos emplear, sería la de no enfocarnos en lo que podemos perder, sino en lo que podemos llegar a ganar.
Yo siempre he aprendido de la gente mayor que yo, pero nuestra cultura celebra demasiado la juventud. Me encantaría que pusieran a gente madura en los anuncios de ropa, así los jóvenes sentirían que tienen una dirección en la que avanzar.
- Ethan Hawke, actor, escritor y director de cine.
La vida te romperá. Nadie puede protegerte de eso, y vivir solo tampoco lo hará, porque la soledad también te romperá con su anhelo. Tienes que amar Tienes que sentir. Es la razón por la que estás aquí en la tierra. Estás aquí para arriesgar tu corazón. Estás aquí para ser tragado. - Louise Erdrich, El tambor pintado
La vida es como un viaje en autobús, algunos comienzan el viaje junto a tí, otros se montan a la mitad del camino, muchos se bajan antes de que llegues al final de tu viaje y muy pocos permanecen junto a ti hasta el final, pero cada una de esas personas dejan algo en tu corazón, que recordarás a lo largo del viaje, baja las ventanillas y disfruta del viaje, porque no sabes cuando llegarás a tu parada. Gracias por haberte montado en algún momento en el bus de mi vida. Espero que nunca te bajes, y si te bajas espero nunca te olvides de mí...
Perder a un hermano es perder a alguien con quien puedes compartir la experiencia de envejecer, que se supone que te traerá una cuñada y sobrinas y sobrinos, criaturas que se convierten en el árbol de tu vida y le dan nuevas ramas . Perder a tu padre es perder al que te guía y te ayuda a buscar, quien te apoya como el tronco de un árbol apoya sus ramas. Perder a tu madre, bueno, eso es como perder el sol sobre ti. Es como perder, lo siento, prefiero no seguir .
Todos nos perdemos en alguna ocasión, sea por decisión propia o debido a fuerzas que escapan a nuestro control. Cuando descubrimos lo que nuestra alma necesita aprender, el camino de vuelta se presenta por si mismo. A veces vemos la salida, pero seguimos avanzando y ahondando a pesar de nosotros mismos; el miedo, la rabia y la tristeza nos impiden regresar. A veces preferimos permanecer perdidos y errantes, ya que suele resultar más fácil. Otras veces hallamos la salida. Pero pase lo que pase, siempre nos acaban encontrando.
Un hermano se convirtió de mayor en un próspero carpintero que nunca bebía. El otro hermano acabó siendo un borracho perdido como su padre. Cuando le preguntaron al primer hermano por qué él no bebía, dijo que después de ver lo que la bebida le había hecho a su padre, nunca había podido ni probarlo. Cuando le preguntaron al otro hermano, dijo que creía que había aprendido a beber en las rodillas de su padre. Así que supongo que somos quienes somos por un montón de razones. Y quizá nunca conozcamos la mayoría de ellas. Pero aunque no tengamos el poder de elegir de dónde venimos, todavía podemos elegir adónde vamos desde ahí. Todavía podemos hacer cosas.
- Stephen Chbosky, Las ventajas de ser un marginado
Aprendes por experiencia, no lo sabías, que uno de los resortes principales del ser humano es el ansia de confesión. La búsqueda de un oído, el que sea, no importa cuál. El hambre sensual del desahogo. Verterse en otra mente. Todos somos barítonos. El erotismo de un aliento fortuito. Dos soledades se rozan. El mar ruge en el tiempo.
Un viaje tiene muchos momentos de felicidad: el primero es la preparación de todo, luego es vivir la experiencia y después el relato de las historias que uno vive y que quedan en la memoria de por vida.
A todo el mundo le pasan cosas malas. No es que esto fuera una excusa o una justificación para hacer daño a otro ser humano. Aún así, todos los humanos compartieron esta experiencia: la del sufrimiento. Ningún ser humano abandonó este mundo sin derramar una lágrima, sin sentir dolor o sin adentrarse en el mar de la tristeza..