Procrastinar

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Desde chicas nos enseñaban que no debíamos hablar con extraños...


Desde chicas nos enseñaban que no debíamos hablar con extraños y que debíamos cuidarnos del Sátiro. El Sátiro era una entidad tan mágica como, en los primeros años de la infancia, la Solapa o el Viejo de la Bolsa. Era el que podía violarte si andabas sola a deshora o si te aventurabas por sitios desolados. El que podía aparecer de golpe y arrastrarte hasta alguna obra en construcción. Nunca nos dijeron que podía violarte tu marido, tu papá, tu hermano, tu primo, tu vecino, tu abuelo, tu maestro. Un varón en el que depositaras toda tu confianza.

- Selva Almada, Chicas muertas

Somos familia de todo lo que brota, crece, madura, se cansa, muere y renace.


Somos familia de todo lo que brota, crece, madura, se cansa, muere y renace.

Cada niño tiene muchos padres, tíos, hermanos, abuelos. Abuelos son los muertos y los cerros. Hijos de la tierra y del sol, regados por las lluvias hembras y las lluvias machos, somos todos parientes de las semillas, de los maíces, de los ríos y de los zorros que aúllan anunciando como viene el año. Las piedras son parientes de las culebras y de las lagartijas. El maíz y el frijol, hermanos entre sí, crecen juntos sin pegarse. Las papas son hijas y madres de quien las planta, porque quien crea es creado.

Todo es sagrado, y nosotros también. A veces nosotros somos dioses y los dioses son, a veces, personitas nomás.

Así dicen, así saben, los indígenas de los Andes.

-Eduardo Galeano, La parentela.


Perder a un hermano es perder a alguien con quien puedes compartir la experiencia de envejecer...


Perder a un hermano es perder a alguien con quien puedes compartir la experiencia de envejecer, que se supone que te traerá una cuñada y sobrinas y sobrinos, criaturas que se convierten en el árbol de tu vida y le dan nuevas ramas . Perder a tu padre es perder al que te guía y te ayuda a buscar, quien te apoya como el tronco de un árbol apoya sus ramas. Perder a tu madre, bueno, eso es como perder el sol sobre ti. Es como perder, lo siento, prefiero no seguir .

- Yann Martel, Vida de Pi

Si algún día tienes ganas de llorar... Sólo llámame.

  

Si algún día tienes ganas de llorar... Sólo llámame. No prometo hacerte reír, pero puedo llorar contigo. Si algún día quieres huir...

Llámame.

No detendré tu huida, pero puedo ir contigo. Si algún día no quieres escuchar a nadie.

Llámame.

Prometo estar ahí contigo, prometo estar quieto. Pero, si algún día me llamas... Y no hay respuesta... Ven a verme.

Tal vez ese día te necesito.

Solo creo en mi cuando estoy en calma.


Solo creo en los amores que ven mas allá de los cuerpos y leen almas.
Solo creo en los amigos que respetan los tiempos.
Solo creo en los humanos que son capaces de verse a si mismos.
Solo creo en mi cuando estoy en calma.
Porque los amores que ven cuerpos, se acaban con los años.

Porque los amigos  que no respetan, son solo buitres al acecho.
Porque los humanos que no se ven a si mismos, 
creen que son siempre los otros los equivocados.
Y porque cuando yo no estoy en calma,
 soy todo aquello en lo que no creo.

- Alejandra Baldrich

Mejor no tenerla...