Cuando la gente dice ‘bueno, usted pensaba esto hace unos años y ahora dice otra cosa’; mi respuesta es… ‘bueno, ¿crees que he trabajado duro todos estos años para decir lo mismo y no ser cambiado?
Pero qué nos importa la opinión de la gente fría siempre que nuestras almas, más ardientes y más nobles que las suyas, sepan disfrutar de lo que ellos no perciben.