Procrastinar

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Ni flores, ni chocolates. Ven y háblame de igualdad.

El 8 de marzo de 1909, murieron en un incendio 129 mujeres 
cuando se declararon en huelga en una fábrica de Nueva York. 

Cuéntame las historias que conoces sobre mujeres exitosas y felices, intenta convencerme de que sus ejemplos son la realidad, dime que lo hemos conseguido, que al fin somos libres.

Ven, por favor, háblame de respeto, de un mundo que otorga el mismo valor a las personas sin mirar entre sus piernas, de una sociedad donde no se reprime, donde no se te mata por ser mujer.

Ven, mírame a los ojos, asegúrame que la dominación y la anulación son cosa del pasado para ellas, para nosotras.

Mejor aún, no me lo cuentes a mí, díselo a Somayeh y a su hija de tres años. El año pasado intentó divorciarse, las dos fueron quemadas con ácido por su pareja y padre, respectivamente.

Somayeh vive lejos, me dirás. Somayeh pertenece a otra cultura, pensarás.

Por eso hoy en el "Día Internacional de La Mujer", hemos venido a recordarte algunas de las víctimas de trata, víctimas de género y de la pobreza.

Cinco millones de niñas son sometidas anualmente en el mundo a la amputación de su clítoris.

En menos de una docena de puntos del mundo -Somalia, Irán, Sudán, el norte de Nigeria, Pakistán, Afganistán, Emiratos Árabes, Arabia Saudí, una provincia de Indonesia y Yemen- se siguen invocando hoy en día las interpretaciones más estrictas de La Sharía (ley islámica),. La Sharía condena a muerte a pedradas a todas aquellas mujeres a la cual se le acuse de tener relaciones extramatrimoniales.

BOLIVIA: La violencia sexual y de género representa más del 70% de las agresiones registradas en el país.

INDIA: Los 590 millones de mujeres indias viven día a día con una premisa básica: que algunos hombres no pueden reprimir sus deseos sexuales cuando se relacionan con mujeres. Y la consecuente condescendencia con los delitos sexuales desemboca en que cada veinte minutos una mujer es violada en la India.

En la India a las mujeres no se les reconoce su condición de persona fuera del matrimonio, por lo que las viudas se ven forzadas a abandonar la familia y vivir en la marginalidad. En algunos ashrams de Vrindavan, donde las jóvenes buscan protección en los patios interiores, los hombres y mujeres responsables del mantenimiento del mismo fuerzan a viudas jóvenes a prostituirse para su propio beneficio económico.

ETIOPÍA - SOMALIA: Cientos de mujeres etíopes y somalíes, a menudo huyen de la pobreza y la violencia reinantes en sus países de origen. Pagan cientos de dólares para llegar a puntos de tránsito en Yibuti o Puntlandia y también para ser trasladadas a Yemen en peligrosas embarcaciones hacinadas, cuyos trayectos pueden durar entre uno y tres días. Su objetivo es llegar a estados del Golfo como Arabia Saudita, para allí poder trabajar. Pero en el camino suelen ser violadas por pandillas, asfixiadas por el hacinamiento o tiradas por la borda por contrabandistas, además de tomadas como rehenes por traficantes una vez que llegan a suelo yemení.

NEPAL: Muchas familias del campo entregan en matrimonio a sus hijas de entre 11 y 13 años porque cuanto más grandes, más alta es la dote pedida por el novio. El matrimonio precoz no solo priva a las niñas de educación, sino que las deja vulnerables al ciclo de discriminación, violencia doméstica y abuso. Obligadas a tener hijos cuando apenas llegaron a la pubertad supone un riesgo para ellas y sus bebés.

AFGANISTÁN: Los derechos de las mujeres siguen marginados en Afganistán, pero en ningún ámbito esa desigualdad es tan chocante como en el viciado sistema judicial de este país. En este país le es permitido a hombres de 60 casarse con niñas de 8 años.

PAKISTÁN: Aunque hay ahora menos atentados suicidas y estallidos de bomba, el movimiento islamista afgano Talibán sigue atacando y destruyendo las escuelas de mujeres.

COLOMBIA: es uno de los países con el índice más elevado del mundo en ataques a mujeres con ácido.

¿Podrás desearles a ella un feliz día?

El Día Internacional de la Mujer se conmemora para recordar a las 140 mujeres trabajadoras que perdieron la vida en un incendio en una fábrica de Nueva York, hecho que colocó en la Agenda Internacional los derechos de las mujeres trabajadoras.

Esta es una fecha para evaluar la condición y la posición de las mujeres en cada país, en cada estado, en cada municipio, en cada ciudad. Para exigir al Estado que cumpla con los compromisos internacionales de los derechos humanos de las mujeres, para pedir que rindan cuentas de los avances, los logros, y también los retrocesos y los retos.

Este 8 de marzo difunde los Derechos Humanos de las Mujeres. 
Cuestiona. Apoya los Movimientos de Mujeres.

Según los boleros, son todas ingratas. Según los tangos, son todas putas


Enseñan los proverbios, transmitidos por herencia, que la mujer y la mentira nacieron el mismo día y que la palabra de mujer no vale un alfiler, y en la mitología campesina latinoamericana son casi siempre fantasmas de mujeres, en busca de venganza , las temibles ánimas, las luces malas, que por las noches acechan a los caminantes. En la vigilia y en el sueño, se delata el pánico masculino ante la posible invasión femenina de los vedados territorios del placer y del poder, y así ha sido desde los siglos de los siglos.

Por algo fueron las mujeres las víctimas de las cacerías de brujas, y no sólo en los tiempos de la inquisición. Endemoniadas: espasmos y aullidos, quizás orgasmos, y para colmo de escándalos, orgasmos múltiples. Sólo la posesión de Satán podía explicar tanto fuego prohibido, que por el fuego era castigado. Mandaba dios que fueran quemadas vivas las pecadoras que ardían. La envidia y el pánico ante el placer femenino no tenían nada de nuevo. Y en este mundo de hoy, hay ciento veinte millones de mujeres mutiladas del clítoris.

No hay mujer que no resulte sospechosa de mala conducta. Según los boleros, son todas ingratas. Según los tangos, son todas putas (menos mamá). Confirmaciones del derecho de propiedad: el macho propietario comprueba a golpes su derecho de propiedad sobre la hembra. (…) Vuela torcida la humanidad, pájaro de un ala sola.

- Eduardo Galeano, Extracto del libro “Patas arribas. La escuela del mundo al revés”

 

Me han llamado de múltiples maneras: bruja, loca, adivina, pervertida...


Reencarnaciones

Vengo desde el ayer, 
desde el pasado oscuro,
con las manos atadas por el tiempo,
con la boca sellada desde épocas remotas.

Vengo cargada de dolores antiguos
recogidos por siglos,
arrastrando cadenas largas e indestructibles.

Vengo de lo profundo del pozo del olvido,
con el silencio a cuestas,
con el miedo ancestral que ha corroído mi alma
desde el principio de los tiempos.

Vengo de ser esclava por milenios.
Sometida al deseo de mi raptor en Persia,
esclavizada en Grecia bajo el poder romano,
convertida en vestal en las tierras de Egipto,
ofrecida a los dioses de ritos milenarios,
vendida en el desierto o canjeada como una mercancía.

Vengo de ser apedreada por adúltera
en las calles de Jerusalén,
por una turba de hipócritas,
pecadores de todas las especies
que clamaban al cielo mi castigo.

He sido mutilada en muchos pueblos
para privar mi cuerpo de placeres
y convertida en animal de carga,
trabajadora y paridora de la especie.

Me han violado sin límite
en todos los rincones del planeta,
sin que cuente mi edad madura o tierna
o importe mi color o mi estatura.

Debí servir ayer a los señores,
prestarme a sus deseos,
entregarme, donarme, destruirme
olvidarme de ser una entre miles.

He sido barragana de un señor de Castilla,
esposa de un marqués
y concubina de un comerciante griego,
prostituta en Bombay y en Filipinas
y siempre ha sido igual mi tratamiento.

De unos y de otros, siempre esclava.
de unos y de otros, dependiente.

Menor de edad en todos los asuntos.
Invisible en la historia más lejana,
olvidada en la historia más reciente.

Yo no tuve la luz del alfabeto
durante largos siglos.

Aboné con mis lágrimas la tierra
que debí cultivar desde mi infancia.

He recorrido el mundo en millares de vidas
que me han sido entregadas una a una
y he conocido a todos los hombres del planeta:
los grandes y pequeños, los bravos y cobardes,
los viles, los honestos, los buenos, los terribles.

Mas casi todos llevan la marca de los tiempos.

Unos manejan vidas como amos y señores,
asfixian, aprisionan, succionan y aniquilan;
otros manejan almas, comercian con ideas,
asustan o seducen, manipulan y oprimen.

Unos cuentan las horas con el filo del hambre
atravesado en medio de la angustia.
Otros viajan desnudos por su propio desierto
y duermen con la muerte en la mitad del día.

Yo los conozco a todos.

Estuve cerca de unos y de otros,
sirviendo cada día, recogiendo migajas,
bajando la cerviz a cada paso, cumpliendo con mi karma.

He recorrido todos los caminos.

He arañado paredes y ensayado cilicios,
tratando de cumplir con el mandato
de ser como ellos quieren,
mas no lo he conseguido.

Jamás se permitió que yo escogiera
el rumbo de mi vida
y he caminado siempre en una disyuntiva:
ser santa o prostituta.

He conocido el odio de los inquisidores,
que a nombre de la “santa madre Iglesia”
condenaron mi cuerpo a su sevicia
o a las infames llamas de la hoguera.

Me han llamado de múltiples maneras:
bruja, loca, adivina, pervertida,
aliada de Satán, esclava de la carne,
seductora, ninfómana,
culpable de los males de la tierra.

Pero seguí viviendo,
arando, cosechando, cosiendo
construyendo, cocinando, tejiendo
curando, protegiendo, pariendo,
criando, amamantando, cuidando
y sobre todo amando.

He poblado la tierra de amos y de esclavos,
de ricos y mendigos, de genios y de idiotas,
pero todos tuvieron el calor de mi vientre,
mi sangre y su alimento
y se llevaron un poco de mi vida.

Logré sobrevivir a la conquista
brutal y despiadada de Castilla
en las tierras de América,
pero perdí mis dioses y mi tierra
y mi vientre parió gente mestiza
después que el castellano me tomó por la fuerza.

Y en este continente mancillado
proseguí mi existencia,
cargada de dolores cotidianos.

Negra y esclava  en medio de la hacienda,
me vi obligada a recibir al amo
cuantas veces quisiera,
sin poder expresar ninguna queja.

Después fui costurera,
campesina, sirvienta, labradora,
madre de muchos hijos miserables,
vendedora ambulante, curandera,
cuidadora de niños o de ancianos,
artesana de manos prodigiosas,
tejedora, bordadora, obrera,
maestra, secretaria o enfermera.

Siempre sirviendo a todos,
convertida en abeja o sementera,
cumpliendo las tareas más ingratas,
moldeada como cántaro por las manos ajenas.

Y un día me dolí de mis angustias,
un día me cansé de mis trajines,
abandoné el desierto y el océano,
bajé de la montaña,
atravesé las selvas y confines
y convertí mi voz dulce y tranquila
en bocina del viento
en grito universal y enloquecido.

Y convoqué a la viuda, a la casada,
a la mujer del pueblo,  a la soltera,
a la madre angustiada,
a la fea, a la recién parida,
a la violada, a la triste, a la callada,
a la hermosa, a la pobre, a la afligida,
a la ignorante, a la fiel, a la engañada,
a la prostituida.

Vinieron miles de mujeres juntas
a escuchar mis arengas.

Se habló de los dolores milenarios,
de las largas cadenas
que los siglos nos cargaron a cuestas.

Y formamos con todas nuestras quejas
un caudaloso río que empezó a recorrer el universo
ahogando la injusticia y el olvido.

El mundo se quedó paralizado
¡Los hombres sin mujeres no caminan!

Se pararon las máquinas, los tornos,
los grandes edificios y las fábricas,
ministerios y hoteles, talleres y oficinas,
hospitales y tiendas, hogares y cocinas.

Las mujeres, por fin, lo descubrimos
¡Somos tan poderosas como ellos
y somos muchas más sobre la tierra!
¡Más que el silencio y más que el sufrimiento!
¡Más que la infamia y más que la miseria!

Que este canto resuene
en las lejanas tierras de Indochina,
en las arenas cálidas del África,
en Alaska o América Latina.

Que hombre y mujer se adueñen
de la noche y el día,
que se junten los sueños y los goces
y se aniquile el tiempo del hambre y la sequía.

Que se rompan los dogmas y el amor brote nuevo.

Hombre y mujer,  sembrando la semilla,
mujer y hombre tomados de la mano,
dos seres únicos, distintos, pero iguales.


- Jenny Londoño (1952), escritora, historiadora y socióloga ecuatoriana.

Este poema obtuvo el primer premio en el concurso de poesía “Gabriela Mistral”, realizado por el Club Femenino de Cultura, el Ministerio de Educación y la Embajada de Chile, en Quito, Ecuador, 1992.

Cuando era una niña decía que no quería ser mujer...

Waris Dirie

La mutilación genital femenina ha sido prohibida en varios países del mundo, sin embargo en pleno siglo XXI se sigue practicando en varias regiones de África principalmente pero también en América, como el caso de una región indígena en Colombia donde una bebé murió en mayo del año pasado tras haber sufrido la mutilación.

¿Conocen a Waris Dirie? es una modelo africana que sufrió la mutilación a los cinco años de edad y que narró toda la traumática experiencia en un libro titulado "Flor del desierto" en 2002. Ella relata lo siguiente:

Amo a mi madre, amo a mi familia y amo África. Desde hace más de tres mil años las familias

Mejor no tenerla...