Procrastinar

¿Ya no anhelas venganza?


¿Ya no anhelas venganza?... Y entonces te das cuenta de que ésa es la verdadera venganza, la única, la perfecta: ya no quieres saber nada de él, no le deseas nada malo ni nada bueno, ya no puede hacerte sufrir.

- "La mujer justa", Sándor Márai


¡Hay tanta gente que entra y sale de una vida!


¡Hay tanta nta gente que entra y sale de una vida! ¡Cientos de miles de personas! ¡Tienes que mantener la puerta abierta para que puedan entrar! ¡Pero eso también implica que debes dejarles salir!

- "Tan fuerte, tan cerca", Jonathan Safran FoerDure


¿Y conseguiste lo que querías en esta vida?

  

¿Y conseguiste lo que
 querías en esta vida?
Lo conseguí.
¿Y qué querías?
 Considerarme amado, 
sentirme amado en la tierra. 

- Raymond Carver.

Cuando mis hijos eran pequeños solía jugar a un juego con ellos...


Cuando mis hijos eran pequeños solía jugar a un juego con ellos. Le daba una ramita a cada uno, una ramita, y les decía: ¡romperla! Podían hacerlo, era muy fácil. Luego les decía: atadlas todas juntas y tratad de romperlas. No podían. Entonces les decía: esas ramas juntas es la familia. 

- Films: Una Historia Verdadera, Richard Farnsworth 




Algo tan sencillo como un paseo por la playa...


Algo tan sencillo
como un paseo por la playa,
sentir el viento en el pelo,
recibir el calor del sol en la piel,
o escuchar el mar a tu lado,
es suficiente para agradecer que tus sentidos funcionen,
admirarse de la naturaleza que nos rodea
y sorprenderse de la capacidad de disfrute del ser humano
cuando está en contacto con las cosas más sencillas de la vida.

- Almudena del Mazo

Me queda la sensación de que algo me falta...

 

Me queda la sensación de que algo me falta, no sé bien si seas tú o más alcohol, así que por si no vuelves, iré a conseguir cerveza, y si vienes, por favor, trae cerveza. Lo sé, yo también odio ese vicio, y en ocasiones, a la cerveza también.

- Charles Bukowski

Quédate justo ahí, donde el amor se siente ...


Quédate justo ahí,
donde el amor se siente y
 y se revierte en las venas como un huracán.
En ese lugar donde te respiro
 y te huelo aunque 
estés al otro lado del mundo.

- Abril Paz


Si te vas, llévame en ti...


Si te vas,
no vayas hasta la calle donde sólo se oye
la mecanicidad y la inercia.
Ve buscando el camino de los almendros y el camino de los manzanos, 
que ellos te enseñarán.
Si te vas, 
no mires los rostros angustiados por los surcos del sufrimiento innecesario del no saber mirarse.
Mira al Sol entre las gotas de rocío cuando mayo les abre el cielo, 
y mira también las lágrimas que resbalan por el limpio rostro del mundo 
cuando la incomprensión compunge su corazón.
Si te vas, 
no sientas el camino que dejaste atrás donde el tiempo hizo tantas obras.
Mira lo que queda en tu frente como condensado y puro, 
como esencia depurada, y gástalo con Amor en el nuevo camino.
Siémbralo para que se multiplique como el trigo y el maíz
se multiplican en la palma de la Mano de la Tierra y dan mil multiplicado por mil.
Si te vas, 
llévame en ti como yo me quedo contigo.

- Cayetano Arroyo

Intenta estar vivo de verdad con todas tus fuerzas...


Trata de aprender a respirar profundamente, a saborear la comida cuando comes y, cuando duermas, a dormir como un tronco. Intenta estar vivo de verdad con todas tus fuerzas, y cuando rías, ríe hasta partirte de risa. Y cuando te enfades, enfádate bien. Trata de estar vivo. Porque ya estarás muerto suficientemente. 

- Ernest Hemingway



♪ ♫ ♩ ♬
Vive intensamente, un poquito mas
Llena tu existencia, un poquito mas
Ama tiernamente, un poquito mas
Besa suavemente, un poquito mas
Sueña lo imposible, un poquito mas
Ama ciegamente, un poquito mas

Celebro la grandeza de las cosas pequeñas...


Celebro la grandeza de las cosas pequeñas,
de las cosas triviales, sencillas, hogareñas.
Quisiera que este verso fuera un canto de gesta
que exalte las hazañas de la gente modesta.
Quisiera que este verso fuera un himno discreto
que exalte al hombre medio, responsable y concreto.
Quisiera que este verso resulte una balada
que exalte al hombre honrado y a la mujer honrada.
Celebro la batalla de apariencia anodina
que se libra en los campos de la diaria rutina.
Celebro a tanta gente que empieza la jornada
levantándose alegre en plena madrugada.
Celebro ese gobierno que ejercen las mujeres
y que los formularios definen: sus quehaceres.
Gobierno que se inicia cuando encienden puntuales
en sus casas dormidas los fuegos matinales.
Celebro los aromas que inundan la cocina:
celebro la fragancia del café y de la harina.
Celebro cada gesto, celebro cada frase,
preparando los hijos cuando salen a clase:
que ajustar la corbata, que observar los detalles,
recomendar cuidado para cruzar las calles.
Y celebro a los chicos con delantales blancos
cuando escuchan atentos sentados en sus bancos.
Celebro las lecciones sabidas a conciencia,
los triángulos, los mapas pintados con paciencia.
Celebro la epopeya del trabajo bien hecho,
del horario completo, del deber satisfecho.
Celebro las proezas del último escribiente
que no demora el curso que sigue un expediente.
Celebro la respuesta simpática y precisa.
Celebro la fatiga detrás de una sonrisa.
Celebro la tarea comenzada y concluida.
Celebro la herramienta que se limpia y se cuida.
Celebro a quien mensura los alcances de un riesgo
cuando avanza prudente por atajos al sesgo.
Y celebro asimismo la decisión valiente
que lleva en ocasiones a jugarse de frente.
Celebro la costumbre de decir la verdad.
Celebro la constancia. Celebro la amistad.
Celebro la finura de esa ayuda encubierta
que se presta de modo que ninguno lo advierta.
Celebro los escritos con renglones prolijos.
Y celebro el coraje de tener muchos hijos.
Celebro que se cumplan los acuerdos verbales.
Celebro la clemencia de los buenos modales.
Celebro al funcionario que cumple sus funciones.
Y celebro al vecino que riega sus malvones.
Celebro a quien comparte la pesadumbre ajena.
Celebro a quien festeja la dulce Nochebuena.
Celebro al vigilante, celebro al carpintero.
Celebro el trato franco y el amor verdadero.
Celebro las parejas de novios que en verano
caminan por los parques tomados de la mano.
Y celebro el cariño de mujer y marido
cuando llevan ya un largo camino recorrido.
Celebro los abuelos que ríen con su nietos.
Celebro a quienes saben mantener los secretos.
Celebro al hombre humilde que construye un país:
del árbol florecido celebro la raíz.
Celebro a los que pisan con firmeza en el suelo
mientras alzan confiados sus ojos al cielo.
Y concluyo este verso con el párrafo aquel:
“quien es fiel en lo poco será en lo mucho fiel”

- Juan Luis Gallardo

De cuanto has cambiado tu...


No hay nada como volver a un lugar que no ha cambiado, para darte cuenta de cuanto has cambiado tu...

- Frase atribuida a Nelson Mandela

Mejor no tenerla...