Procrastinar

Mostrando entradas con la etiqueta ALBERT ESPINOSA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ALBERT ESPINOSA. Mostrar todas las entradas

Cuántas veces he tenido sexo con gente en sueños...


La gente viola con sus sueños: viola la intimidad, viola el lenguaje con el que se expresa, viola esa imagen como mejor le parece. Cuántas veces he tenido sexo con gente en sueños y al día siguiente no me he atrevido ni a saludarla, pensando que en el “buenos días” se notará las “buenas noches que hemos pasado”. Quizá el mundo iría mejor si contásemos nuestros sueños eróticos a los que han sido protagonistas de ellos.

- Albert Espinosa,  'Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tu y yo"

♪ ♫ ♩ ♬
No se da ni cuenta que le he conseguido
Los cálidos besos que no me ha pedido
Que en mis noches tristes desiertas de sueño
En loco deseo me siento su dueño

Rompes a llorar o a reír...


“Rompí a llorar", me encanta esa expresión. No se dice "rompí a comer" o "rompí a caminar". Rompes a llorar o a reír. Creo que vale la pena hacerse añicos por esos sentimientos...

- Albert Espinosa, Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo

No soples tan sólo en los cumpleaños. Sopla y pide, sopla y pide...


Siempre que me han pinchado he soplado, tanto cuando notaba dolor, como cuando dejé de notarlo. Soplar hace que todo sea mejor; me gusta pensar que hay algo mágico en soplar.

Recuerdo que la madre de Antonio, un peloncete muy divertido que siempre me hacía reír, nos contaba que debíamos soplar y pedir deseos. Nos contaba que la gente sólo sopla para pedir deseos en los cumpleaños, porque piensa que los cumpleaños tienen poder, pero lo que no saben es que el poder lo tiene el soplo. Me encantaba la madre de Antonio, siempre nos contaba historias fabulosas, llenas de ejemplos. Nos explicaba, entre muchas más cosas, el poder del soplo.

Nos hablaba de las madres que soplaban las heridas de sus hijos que se habían caído de la bicicleta, de rasguños que se curaban con soplidos y un poco de agua oxigenada. El superpoder del soplo.

Yo me creí aquello a pies juntillas. Siempre que me ponían una inyección yo pedía un deseo; nunca me olvidaba. Soplaba, pensaba un deseo y notaba la inyección. Automáticamente sonreía. Qué suerte poder pedir tantos deseos. Me sentía un privilegiado. Además, he de decir que se han cumplido muchos.

Ya en mi vida normal, no he dejado de soplar. Soplo dos o tres veces a la semana, sin razón aparente; cuando lo necesito. Como decía la madre de Antonio, los soplidos se acumulan en nuestro interior y hay que sacarlos, hay que extraerlos.

Así que no temas y sopla como mínimo una vez por semana, eso sí, siempre tienes que pedir un deseo.

A veces pienso que se me han cumplido tantos deseos porque soplé mucho en el hospital. Creo que, sin saberlo, el organismo nos ha dado un arma contra la mala suerte, el problema es que la cotidianidad de ese superpoder ha hecho que no la percibamos.

Recuerda:

1. Se pone la boca en forma de O
2. Se piensa un deseo, pero piensa que quizá se cumplirá. Los deseos deben ser deseados, no vale cualquier cosa.
3. Y sopla. Saca aire, aire tuyo. Y recuerda: cuanto mayor es el deseo mayor ha de ser el soplido. Lo ideal es que soples hasta que no quede nada dentro. Quédate sin soplido.

No soples tan sólo en los cumpleaños. Sopla y pide, sopla y pide...

- Albert Espinosa, El mundo amarillo.


¿Y si con solo mirarte pudieras descubrir tus secretos más profundos?


¿Y si con solo mirarte pudieras descubrir tus secretos más profundos? ¿Y si con solo mirarte pudieras sentir con tu corazón? ¿Y si en solo un instante fuera posible saber exactamente quiénes somos el uno para el otro?

- Albert Espinosa, Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tu y yo

Hay personas que te quieren y que necesitas...


Siempre he creído que en la vida hay personas que te alimentan, que te quieren y que necesitas de tal manera que cuando los pierdes nadie puede llenar ese vacío.

- Albert Espinosa

Ellos siempre decían que el amor era como el ajedrez...


La chica cabreada compartía con su novio la pasión por el ajedrez. Ellos siempre decían que el amor era como el ajedrez. Que hay gente que ama con movimientos rápidos, como los alfiles o las torres. Otros quieren de forma extraña, como los caballos. Y finalmente hay otros que son como peones, que no saben amar, sólo saben dar un paso corto, pero esos pueden llegar al final del tablero y conseguir encontrar otra forma de querer.

- Albert Espinosa, El mundo azul. Ama tu caos

Los amores no correspondidos son la droga natural más potente de este mundo.

 

Sigo pensando que los amores no correspondidos son la droga natural más potente de este mundo. Tanto de los que los sienten como de los que no los corresponden… Todos siempre acaban sufriendo, pero vuelven a caer en sus redes…

Hay una épica difícil de explicar: se sufre, se intenta, se sufre, se prueba… ¿Que te lleva a desear a alguien con tanto ahínco cuando sabes que no te quiere?”

- Albert Espinosa, Brújulas que buscan sonrisas perdidas

♪ ♫ ♩ ♬
Es mi amor tan sincero, mi vida 
Ya tú ves la promesa que te hago
 Que me importa llorar que me importa sufrir 
Si es que un día me dices que sí 

Mejor no tenerla...