-¿Qué quieres decir? ¿Estás loco? -dije, levantando la cabeza para mirarlo a los ojos. -Nunca había tenido algo tan claro en mi vida. Me di la vuelta y me abrí paso hasta la habitación en la que estabas y te vi. No me importaba nada más. Ni siquiera sabía si lo lograríamos o no, solo quería estar donde tú estuvieras, sin importarme las consecuencias. Lo único que temo es una vida sin ti, Paloma. Me levanté y lo besé con ternura en los labios. Cuando nuestras bocas se separaron, sonreí. -Entonces no tienes nada que temer. Vamos a estar juntos para siempre. Él suspiró.
Un beso abrevia la vida humana en 3 minutos, afirma el Departamento de Psicología del Western State College, Gunnison (Col.).
El beso provoca que tales palpitaciones el corazón trabaja en 4 segundos más que en 3 minutos.
Las estadísticas demuestran que 480 besos acortan la vida en un día, que 2.360 besos os privan de una semana y que 148.071 besos, son sencillamente un año perdido.
Tú eres ahora mi sueño. El mejor y el más hermoso de mis sueños. Un sueño que se puede tocar; que tiene ojos que lo miran a uno y boca tibia y dulce que lo hace a uno amar más la vida. Que tiene corazón y un alma noble y amiga en quien uno puede poner toda su fe.
Salúdame a ella.
Mírate frente al espejo y di: te manda saludar y abrazar y besar mucho aquel pobre muchacho que te quiere tanto,