Procrastinar

Mostrando entradas con la etiqueta Oscar Wilde. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oscar Wilde. Mostrar todas las entradas

La única manera de liberarse de una tentación es cediendo a ella...


Cada impulso que se ahoga permanece en la mente y nos envenena. El cuerpo peca una vez y se libra del pecado, porque la acción es una forma de purificación. Nada permanece entonces salvo el recuerdo de un placer, o el lujo de un remordimiento. La única manera de liberarse de una tentación es cediendo a ella. Si se resiste la tentación, el alma enferma de tanto anhelar lo que se negó, de desear lo que sus leyes monstruosas volvieron monstruo so al prohibirlo. Se ha dicho que los grandes eventos del mundo tienen lugar en la mente, y es también en la mente donde los grandes pecados del mundo tienen lugar. Usted, señor Gray, usted mismo, con su dorada juventud, ha experimentado pasiones que le han dado miedo, pensamientos que lo han llenado de terror, ensoñaciones y sueños cuya memoria teñirían sus mejillas de vergüenza.

- Oscar Wilde, El retrato de Dorian Grey

No quiero ir al cielo...


No quiero ir al cielo. 
Ninguno de mis amigos está allí. 

- Oscar Wilde

...pero la amistad es una cosa mucho más alta.


Sí, el amor está muy bien a su modo, pero la amistad es una cosa mucho más alta. Realmente nada hay en el mundo más noble y raro que una amistad verdadera.

 - Oscar Wilde

La vida es una cuestión de nervios, de fibras...


La vida es una cuestión de nervios, de fibras, de células lentamente formadas, en las que se esconde el pensamiento, la pasión tiene sus sueños. Puede que ahora te creas a salvo y te consideres fuerte. Pero un casual tono de color en una habitación, un cielo matinal, un perfume peculiar que hayas amado y que te trae sutiles recuerdos consigo, un verso de un poema olvidado que vuelve a tu memoria, una cadencia de una pieza musical que has dejado de tocar, de todo esto, Dorian, te lo digo, de todas estas cosas parecen depender nuestras vidas. 

- Oscar Wilde,  El retrato de Dorian Gray

Mejor no tenerla...