Procrastinar

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En realidad no pido mucho...


NO PIDO MUCHO

En realidad no pido mucho, solamente busco estabilidad, tranquilidad para mi alma, días llenos de carcajadas, largas pláticas, buen sexo, tazas de café y amor bonito de sobra.

♪ ♫ ♩ ♬
Me gusta el olor que tiene la mañana
Me gusta el primer traguito de café
Sentir como el sol se asoma en mi ventana
Y me llena la mirada de un hermoso amanecer.

Me he quedado toda la vida con las ganas...


Me he quedado toda la vida con las ganas, y ahora no sé que hacer con ellas. Me quedé con las ganas de saber si besabas tan bien como quitabas el sueño. Me quedé con las ganas de quitarte la ropa y vestirte el cuerpo con las manos. Y nunca supe si el invierno no es tan hijo de puta, contigo al lado. Pero sobre todo, me quedé con las ganas de que me tuvieses ganas. De que despertases con miedo a no despertar conmigo. Si hay vida, después de decir ¡Te Quiero!

- Sergio Carrión


♪ ♫ ♩ ♬  
No quiero arrepentirme después,
De lo que pudo haber sido y no fue
Quiero gozar esta vida,
Teniéndote cerca de mí hasta que muera

No fue, ni será...


No fue, ni será

Todos tenemos un «ojalá» en nuestras vidas. Alguien que pudo ser, y se quedó en la puerta sin entrar. Una chispa que no encontró dónde hacerse llama, y que se apagó sin dejar huella. Alguien que cuelga de tus recuerdos, y que de vez en cuando provoca que se derrame algún «y si».
Pero que no fue, ni será.

- Ireneadvega

Hoy te concedo mi cuerpo a cambio de que el baile, me lo concedas tú.


No quiero que me concedas este baile. Quiero que bailes conmigo.

Que saques a bailar mis vergüenzas, que me hagas rodar sobre mí misma y que, con ello, no sólo sea mi centro gravitatorio, sino también tu centro de atención.

Quiero que entrelaces tus dedos con los míos a ritmo de vals, que me sorprendas con una bachata, o que me hagas el amor al compás de un tango.

Quiero que bailes sobre mi cuerpo rozándolo en vertical, que no me pidas perdón ni permiso, y que conviertas tus preguntas en tajantes imperativos susurrados, lento y bajito, a pocos centímetros de mi oído.

Porque hoy quiero depender de tu rapidez, de tu lentitud, de tus tropiezos o de tus torpes movimientos.

Hoy te concedo mi cuerpo a cambio de que el baile, me lo concedas tú.

Así que no te limites a mirarme. Acércate a mí, agárrame la mano, acerca mi cuerpo al tuyo y llévate parte de mi suspiro en tu próxima respiración. Arranca mis ganas con tus labios, pasea tu aliento por mi cuello y deja el rastro de algún beso por alguna esquina de mi piel.

Y, por último, coge aire.

Que la canción, tan sólo acaba de empezar.

- Desconozco el autor





Mejor no tenerla...