Yo no soy ninguna experta, pero creo que estar enamorado es algo más. Es sentir un cosquilleo en la tripa cuando la ves. Y no poder dejar de mirarla. Echarla de menos incluso teniéndola delante. Desear tocarla a todas horas, hablar de cualquier cosa, de todo y de nada. Sentir que pierdes la noción del tiempo cuando estás a su lado. Fijarte en los detalles. Querer saber cualquier cosa sobre ella, aunque sea una tontería. ¿Sabes Rhys? En realidad, creo que es como estar permanentemente colgado de la luna. Boca abajo. Con una sonrisa inmensa. Sin Miedo.
A veces me pregunto quién le habrá dado ese sobrenombre al acto sexual, el amor se hace día a día con detalles, atenciones, preocupaciones y a veces hasta corajes. Hacer el amor es despertarse cada día con una sola persona en la mente, hacerla feliz, hablarle bonito y darle prioridad, lo demás es solo calentura.
El amor no son pequeñas palabras. El amor son grandes gestos. El amor son aviones llevando carteles por encima de un estadio, propuestas de matrimonio en pantallas gigantes, palabras escritas en el cielo. El amor es recorrer esa milla de más aunque duela, dejando todo lo demás. El amor es encontrar coraje dentro de uno mismo que ni siquiera tú sabías que estaba ahí.