No me sorprendió. Por norma, todas las religiones del mundo discriminaban a las mujeres, bien situándolas en un incomprensible segundo plano o bien legitimando que pudieran ser maltratadas y vejadas. Era algo realmente lamentable a lo que nadie parecía querer encontrar una solución. - Matilde Asensi, The Last Cato
Michio Kaku, físico teórico estadounidense de origen japonés
Si no compartes el conocimiento, no sirve para nada.
Más allá del trabajo y el amor, agregaría otros dos ingredientes que dan sentido a la vida. Primero, para cumplir los talentos con los que nacemos. Por más bendecidos que estemos por el destino con diferentes habilidades y fortalezas, debemos tratar de desarrollarlos al máximo, en lugar de permitir que se atrofien y decaigan. Todos conocemos personas que no cumplieron la promesa que mostraron en la infancia. Muchos de ellos quedaron atormentados por la imagen de lo que podrían haberse convertido. En lugar de culpar al destino, creo que deberíamos aceptarnos tal como somos y tratar de cumplir cualquier sueño que esté dentro de nuestra capacidad.
En segundo lugar, deberíamos tratar de dejar el mundo en un lugar mejor que cuando entramos en él. Como individuos, podemos marcar la diferencia, ya sea para explorar los secretos de la naturaleza, para limpiar el medio ambiente y trabajar por la paz y la justicia social, o para fomentar el espíritu inquisitivo y vibrante de los jóvenes al ser un mentor y una guía. .
El miedo a enamorarme, miedo a sentir, miedo a dejarme llevar, pero también a que me deje, a que me maltrate, a que me devuelva de una vez todo lo que les he hecho a las demás. A que me ignore, a que me diga adiós, a que me vuelva loco o a que me haga soñar. Miedo a pensar en ella. Miedo a que ella no piense en mí. A llamarla.
En este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila. También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una persona amargada, pase lo que pase.
Muchas veces me ha pasado eso: luchar incensatamente contra un obstáculo que me impide hacer algo que juzgo necesario o conveniente, aceptar con rabia la derrota y finalmente, un tiempo después, comprobar que el destino tenía razón.
La gente de antes, era ignorante por la falta de información y ahora que estamos en la era de las comunicaciones, le gente es ignorante por exceso de información. Las personas de ahora tienen acceso a tantos datos que suelen confundirse expeditamente, por eso prefieren quedarse con lo más fácil de entender aunque no sea lo mejor para reflexionar y debatir, simplemente se conforman con su ignorancia disfrazada con saberes superficiales.
Llega ese momento en la vida donde conoces personas nuevas y te sientes atraído, pero no encajas, donde trata de encenderse de nuevo tu hoguera, pero la llama no crece, y se apaga, y muere. Momentos donde las oportunidades caen como lluvia, pero entonces tú solo sientes que ya no estás para nadie. Es algo raro y a la vez lindo, porque en vez de perseguir mariposas, aprendes a sembrar flores para que ellas lleguen. -¿y sabes algo? no es miedo, es amor propio.
La experiencia religiosa más auténtica sería la de poder fiarte de ti mismo como guía y no necesitar la aprobación de una fuerza externa. Sería la religión del ser verdadero, en la cual el individuo determina su propia conducta basada en su propia conciencia y en las leyes de su medio ambiente que funcionan para él, en vez de permitir que alguien le dicte su conducta y decida cómo debe comportarse.
A veces, cuando observamos las cosas al cabo de un tiempo o desde una perspectiva un poco diferente, algo que creíamos absurdamente esplendoroso y absoluto, algo por lo que renunciaríamos a todo para conseguirlo se vuelve sorprendentemente desvaído. Y entonces te preguntas que demonios veían tus ojos. - Haruki Murakami
Conscientemente o no, estamos en una búsqueda de respuestas, tratando de aprender las lecciones de la vida. Luchamos con el miedo y la culpa.Tratamos de entender el miedo, la pérdida y el tiempo. Buscamos descubrir quiénes somos y cómo podemos ser felices.
Lo imposible es una burla de los dioses. Todos venimos al mundo con la obsesión de un imposible y cuando tomamos conciencia de que el imposible es eso: un imposible, ya es tarde para refugiarnos en la sensatez. Todos queremos lo que no se puede, somos fanáticos de lo prohibido. Algunos lo llaman utopía, pero la utopía es más seductora. No tiene puertas cerradas como lo imposible. No nos desprecia como lo prohibido. Lo prohibido es casi siempre un desafío que nos derrota.
Nadie está obligado a interpretar el personaje que los padres le otorgaron.
Nadie está obligado a permanecer en un lugar donde no se sienta cómodo. Nadie está obligado a aceptar como ciertos los mandatos de los sistemas educativos, religiosos y sociales.
Nadie está obligado a creer en los discursos del poder, de los gobiernos, medios y corporaciones.
Hay una historia detrás de cada persona. Hay una razón por la que son lo que son. No es tan solo porque ellos lo quieren. Algo en el pasado los ha hecho así, y algunas veces es imposible cambiarlos.
"Lo que más odio": La crueldad con la gente y con los animales, la violencia, los gritos, la presunción, los abusos de los hermanos mayores, la aritmética, que haya quienes no tienen para comer mientras otros se quedan con todo; encontrar dientes de ajo en el arroz o en los guisados; que poden los árboles o los destruyan; ver que tiren el pan a la basura.
- José Emilio Pacheco, Las batallas en el desierto