Procrastinar

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¿Amor a la antigua?


Siempre he tenido una duda:
 ¿El amor a la antigua que tanto piden, 
incluye la violencia domestica y
 el machismo o nomás los regalitos?

- El Aboguarro

La cultura de la violación es una cultura en la que se cree:


La cultura de la violación es una cultura en la que se cree:

- Que los piropos son galantería.
- Que a las mujeres les gusta hacerse las difíciles.
-Que NO no siempre es NO.
Que las mujeres se buscan que las violen por la forma en que se visten.
Que los hombres son incapaces de controlar sus instintos.
-Que es comprensible -o menos grave- si a una mujer la violan estando borracha.
- Que no existe la violación dentro del matrimonio.
-Que los hombres no pueden parar.

La cultura es lo que nosotros hacemos de ella

Día Internacional de la mujer.


Deja de culpar a la víctima.
Escucha a las sobrevivientes.
No te burles del sexismo.
Acaba con la impunidad.
Denuncia.
Edúcate.

Todos podemos hacer algo
para acabar con la cultura 
tóxica de violencia contra
 las mujeres y las niñas.

@ONUMujeres

A las mujeres también las violaban hace 100 años...


A las mujeres también las violaban hace 100 años, cuando se vestían con vestidos que le taban de los talones al mentón. La violación no tiene que ver con cómo se viste una mujer, pero si con la cultura de violación y con actitudes machistas.

- @El de las Trufas

Las propias mujeres tenemos actitudes machistas con nosotras mismas.


Desafortunadamente el machismo no es exclusivo de los hombres. En la cultura latinoamericana está arraigado de tal manera que las propias mujeres tenemos actitudes machistas con nosotras mismas.

Las estructuras han cambiado con el tiempo, pero es sorprenderte ver cómo en la sociedad moderna las mujeres llegamos a tener actitudes y expresiones machistas, sin darnos cuenta del daño que le estamos haciendo a nuestro género.

Aquí te dejamos algunos ejemplos de las expresiones que las mismas mujeres utilizamos. No caigamos en estas actitudes y tratemos de concientizar a otras mujeres para seguir ganando batallas contra el machismo y a favor de la igualdad de género.

“No puedo vivir sin él”
Es verdad que podemos enamorarnos a tal grado que nos sintamos muy mal después de un rompimiento o decepción amorosa, ¿pero de eso a decir que no podemos vivir sin él? ¡Para nada! Nuestras vidas no dependen de ningún hombre.

“Le hace falta un hombre”
No, señoritas. A ninguna mujer le hace falta ningún hombre para nada en esta vida. Decir y pensar esto es subestimar la fortaleza y amor propio de las mujeres.

“Va a casarse y no sabe ni cocinar un huevo”
El ser ama de casa no es el único rol que puede haber para las mujeres en un matrimonio. Calificar a las esposas por sus cualidades domésticas es retrógrada y machista.

“¿Cómo espera que la respeten vistiendo así?”
Juzgar a las demás por su forma de vestir hasta el punto de denigrarlas con calificativos negativos es una de las actitudes machistas más arraigadas en las mujeres. Las mujeres podemos vestirnos como se nos plazca y los hombres deben respetarnos no importando lo que traigamos puesto.

“La maternidad es crucial en la realización de una mujer”
Por supuesto que no. La maternidad es una elección y se debe hacer por convicción. Se debe respetar a las mujeres que deciden no tener hijos.

“Las mujeres no dicen malas palabras”
Las mujeres podemos expresarnos como se nos venga en gana. Las malas palabras no son exclusivas para los hombres.

“Para su ascenso seguro se acostó con el jefe”
Qué feo es pensar esto. Se está subestimando por completo la capacidad de las mujeres de crecer profesionalmente por sus propios méritos intelectuales y laborales.

“Si viste masculina, es lesbiana”
Pensar esto es seguirle la corriente a la idea machista de que si una mujer se aleja del concepto de femineidad es porque no le gustan los hombres.

“Es una cualquiera por vivir libremente su sexualidad”
Todos los seres humanos somos libres de vivir nuestra sexualidad como se nos plazca. No debemos juzgar a las mujeres que así lo deciden. Cada quien en sus cosas.

 “A los hombres hay que saber atenderlos”
Es verdad que es lindo consentir a nuestros amores, pero de ahí a pensar que la mujer tiene que estar al servicio y placer de los hombres es un pensamiento extremadamente machista. Ellos también pueden cocinar, lavar, planchar, cuidar a los hijos y salir a trabajar. Los dos pueden (hombres y mujeres).

“¿No que podías hacerlo todo?”
Este pensamiento pasa sobre todo en las mujeres que son mamás y ven a otras que también tienen hijos pero que trabajan, hacen ejercicio y siguen con su vida social. En lugar de apoyarlas y admirarlas por hacer tantas cosas, se burlan y hasta alegran de lo mal que a veces lo pueden pasar por tantas cosas que tienen que hacer en su día a día.

“Es una robanovios”
A ver, ¡nadie es propiedad de nadie! Si tu novio se fue con otra mujer, eso fue decisión de él. Los hombres no son objetos que pueden ser robados. Cada quien decide con quién quiere estar y punto.

-  Odette Herrera

Me han llamado de múltiples maneras: bruja, loca, adivina, pervertida...


Reencarnaciones

Vengo desde el ayer, 
desde el pasado oscuro,
con las manos atadas por el tiempo,
con la boca sellada desde épocas remotas.

Vengo cargada de dolores antiguos
recogidos por siglos,
arrastrando cadenas largas e indestructibles.

Vengo de lo profundo del pozo del olvido,
con el silencio a cuestas,
con el miedo ancestral que ha corroído mi alma
desde el principio de los tiempos.

Vengo de ser esclava por milenios.
Sometida al deseo de mi raptor en Persia,
esclavizada en Grecia bajo el poder romano,
convertida en vestal en las tierras de Egipto,
ofrecida a los dioses de ritos milenarios,
vendida en el desierto o canjeada como una mercancía.

Vengo de ser apedreada por adúltera
en las calles de Jerusalén,
por una turba de hipócritas,
pecadores de todas las especies
que clamaban al cielo mi castigo.

He sido mutilada en muchos pueblos
para privar mi cuerpo de placeres
y convertida en animal de carga,
trabajadora y paridora de la especie.

Me han violado sin límite
en todos los rincones del planeta,
sin que cuente mi edad madura o tierna
o importe mi color o mi estatura.

Debí servir ayer a los señores,
prestarme a sus deseos,
entregarme, donarme, destruirme
olvidarme de ser una entre miles.

He sido barragana de un señor de Castilla,
esposa de un marqués
y concubina de un comerciante griego,
prostituta en Bombay y en Filipinas
y siempre ha sido igual mi tratamiento.

De unos y de otros, siempre esclava.
de unos y de otros, dependiente.

Menor de edad en todos los asuntos.
Invisible en la historia más lejana,
olvidada en la historia más reciente.

Yo no tuve la luz del alfabeto
durante largos siglos.

Aboné con mis lágrimas la tierra
que debí cultivar desde mi infancia.

He recorrido el mundo en millares de vidas
que me han sido entregadas una a una
y he conocido a todos los hombres del planeta:
los grandes y pequeños, los bravos y cobardes,
los viles, los honestos, los buenos, los terribles.

Mas casi todos llevan la marca de los tiempos.

Unos manejan vidas como amos y señores,
asfixian, aprisionan, succionan y aniquilan;
otros manejan almas, comercian con ideas,
asustan o seducen, manipulan y oprimen.

Unos cuentan las horas con el filo del hambre
atravesado en medio de la angustia.
Otros viajan desnudos por su propio desierto
y duermen con la muerte en la mitad del día.

Yo los conozco a todos.

Estuve cerca de unos y de otros,
sirviendo cada día, recogiendo migajas,
bajando la cerviz a cada paso, cumpliendo con mi karma.

He recorrido todos los caminos.

He arañado paredes y ensayado cilicios,
tratando de cumplir con el mandato
de ser como ellos quieren,
mas no lo he conseguido.

Jamás se permitió que yo escogiera
el rumbo de mi vida
y he caminado siempre en una disyuntiva:
ser santa o prostituta.

He conocido el odio de los inquisidores,
que a nombre de la “santa madre Iglesia”
condenaron mi cuerpo a su sevicia
o a las infames llamas de la hoguera.

Me han llamado de múltiples maneras:
bruja, loca, adivina, pervertida,
aliada de Satán, esclava de la carne,
seductora, ninfómana,
culpable de los males de la tierra.

Pero seguí viviendo,
arando, cosechando, cosiendo
construyendo, cocinando, tejiendo
curando, protegiendo, pariendo,
criando, amamantando, cuidando
y sobre todo amando.

He poblado la tierra de amos y de esclavos,
de ricos y mendigos, de genios y de idiotas,
pero todos tuvieron el calor de mi vientre,
mi sangre y su alimento
y se llevaron un poco de mi vida.

Logré sobrevivir a la conquista
brutal y despiadada de Castilla
en las tierras de América,
pero perdí mis dioses y mi tierra
y mi vientre parió gente mestiza
después que el castellano me tomó por la fuerza.

Y en este continente mancillado
proseguí mi existencia,
cargada de dolores cotidianos.

Negra y esclava  en medio de la hacienda,
me vi obligada a recibir al amo
cuantas veces quisiera,
sin poder expresar ninguna queja.

Después fui costurera,
campesina, sirvienta, labradora,
madre de muchos hijos miserables,
vendedora ambulante, curandera,
cuidadora de niños o de ancianos,
artesana de manos prodigiosas,
tejedora, bordadora, obrera,
maestra, secretaria o enfermera.

Siempre sirviendo a todos,
convertida en abeja o sementera,
cumpliendo las tareas más ingratas,
moldeada como cántaro por las manos ajenas.

Y un día me dolí de mis angustias,
un día me cansé de mis trajines,
abandoné el desierto y el océano,
bajé de la montaña,
atravesé las selvas y confines
y convertí mi voz dulce y tranquila
en bocina del viento
en grito universal y enloquecido.

Y convoqué a la viuda, a la casada,
a la mujer del pueblo,  a la soltera,
a la madre angustiada,
a la fea, a la recién parida,
a la violada, a la triste, a la callada,
a la hermosa, a la pobre, a la afligida,
a la ignorante, a la fiel, a la engañada,
a la prostituida.

Vinieron miles de mujeres juntas
a escuchar mis arengas.

Se habló de los dolores milenarios,
de las largas cadenas
que los siglos nos cargaron a cuestas.

Y formamos con todas nuestras quejas
un caudaloso río que empezó a recorrer el universo
ahogando la injusticia y el olvido.

El mundo se quedó paralizado
¡Los hombres sin mujeres no caminan!

Se pararon las máquinas, los tornos,
los grandes edificios y las fábricas,
ministerios y hoteles, talleres y oficinas,
hospitales y tiendas, hogares y cocinas.

Las mujeres, por fin, lo descubrimos
¡Somos tan poderosas como ellos
y somos muchas más sobre la tierra!
¡Más que el silencio y más que el sufrimiento!
¡Más que la infamia y más que la miseria!

Que este canto resuene
en las lejanas tierras de Indochina,
en las arenas cálidas del África,
en Alaska o América Latina.

Que hombre y mujer se adueñen
de la noche y el día,
que se junten los sueños y los goces
y se aniquile el tiempo del hambre y la sequía.

Que se rompan los dogmas y el amor brote nuevo.

Hombre y mujer,  sembrando la semilla,
mujer y hombre tomados de la mano,
dos seres únicos, distintos, pero iguales.


- Jenny Londoño (1952), escritora, historiadora y socióloga ecuatoriana.

Este poema obtuvo el primer premio en el concurso de poesía “Gabriela Mistral”, realizado por el Club Femenino de Cultura, el Ministerio de Educación y la Embajada de Chile, en Quito, Ecuador, 1992.

...todas las religiones del mundo discriminaban a las mujeres

  
Mujeres amish

No me sorprendió. Por norma, todas las religiones del mundo discriminaban a las mujeres, bien situándolas en un incomprensible segundo plano o bien legitimando que pudieran ser maltratadas y vejadas. Era algo realmente lamentable a lo que nadie parecía querer encontrar una solución.

- Matilde Asensi, The Last Cato

Me comporto como un hombre, o más precisamente, como me han enseñado a actuar...

Tahar ben Jelloun

Me comporto como un hombre, o más precisamente, como me han enseñado a actuar y pensar como un ser que es naturalmente superior a una mujer. Todo me permitió: la religión, el texto coránico, la sociedad, la tradición, la familia, el país ... y a mí mismo ... 

- Tahar ben Jelloun, escritor marroquí 

No existe lo que llamas 'robamaridos'...


La competencia entre mujeres y básicamente en un pensamiento de extracto machista que tiene la mujer por la que culpa a la 'otra' de ser la que llevó a su hombre al engaño.

- Gervasio Díaz Castelli, Psicólogo

No existe lo que llamas 'robamaridos', 
porque el que tiene el compromiso contigo es tu pareja…

Ejerces violencia estética cuando das un codazo para señalar el cuerpo de alguien...


Ejerces violencia estética cuando das un codazo para señalar el cuerpo de alguien que pasa por la calle, violencia es cuando le dices alguien "qué pena, con lo guapa que eres de cara", violencia es decirle alguien que se tape las canas que parece una abuela. La sociedad somos víctima y verdugo de esta violencia, y solo denunciándola y siendo conscientes de que la ejercemos, y de que la sufrimos, podemos cambiarla 

- Azaha Nieto, El País.

Mi vida mejoró cuando entendí que la "ridícula" que usa pantalones con brillos...


Mi vida mejoró cuando entendí que la "ridícula" que usa pantalones con brillos y flores lo hace porque le gustan y se siente cómoda, mejoró cuando entendí que la chica "unica y diferente" tenía un buen tema de conversación y una fuerte personalidad, mejoró cuando entendí que la "zorra" vivía su vida sexual y afectiva sin miedo, mejoró cuando entendí que a "la básica" le gusta estar actualizada y seguir las nuevas tendencias.

Mi vida mejora cuando respeto y empatizo con las personas que están a mi lado y creo que todos deberíamos comenzar a hacerlo en lugar de criticar y ofender.

♪ ♫ ♩ ♬
Yo visto así, no me vo' a cambiar 
Si no te gusta, no tienes que mirar 
Yo visto así, no me vo' a cambiar 
Me pongo lo que quiera, 
tú no lo va' a pagar

Puedes matarme con tu odio, y aún así, como el aire, me levanto.


Puedes dispararme con tus palabras, 
puedes herirme con tus ojos, 
puedes matarme con tu odio, 
y aún así, como el aire, me levanto. 

- Maya Angelou, Fragmento: Y aún así, me levanto 



Mamá, si un día desaparezco, no les creas.


Mamá, si un día desaparezco, 
no les creas.
No, no me escape con “el novio”
no, no vendía droga ni estaba metida en cosas ilegales, 
no, no era novia, ni acompañante de ningún narco, 
no, no me escapé para llevar una vida sin reglas.

Mamá, si ya no vuelvo a casa, 
no creas lo que la gente dirá, 
no creas lo que dirá la T.V, 
ni la radio, 
ni el internet,
todos me culparan a mí, 
dirán que yo vestía de manera indecente, 
dirán que me vieron tomando unas copas el Viernes, 
dirán que yo me subí a un coche con varios hombres, 
dirán que yo buscaba dinero estando con mayores, 
dirán que yo salía de noche, 
me culparan por haber ido a bailar, 
por caminar sola, 
por no llevar falda a los tobillos,
por usar maquillaje, 
por ser extrovertida, 
por ser mujer, 
por no gritar, 
por no defenderme ante 3 hombres, 
todo el mundo dirá que 
violaron, 
golpearon, 
mataron a “Una pu- tª más” 
porque “una mujer decente”
está en su casa siempre, 
una “mujer decente”
no usa maquillaje porque puede provocar miradas, 
“una mujer decente”
no habla con muchos hombres, 
“una mujer decente”
no toma una copa, 
“una mujer decente”
es sumisa, 
cabizbaja, 
no le vayan a ver la cara.

Mamá, la verdad es que si ya no vuelvo, 
seguro estarán explotando mi cuerpo 
como objeto de servicio, 
seguro estaré lejos 
como juguete de un depravado, 
seguro estaré de incubadora 
pariendo hijos para comercio, 
seguro estaré de esclava en un sótano 
realizando tareas abominables, 
seguro estaré en una página de internet siendo subastada, 
seguro estaré en un quirófano clandestino 
apunto de perder la vida 
para darle un riñón a un millonario con insuficiencia renal, 
seguro estaré bajo tierra, 
en una bolsa, 
alguna caja,
como escoria, 
como basura.

Mamá, escribo esto 
para hacerte saber que yo jamás me iría sin avisar, 
jamás apagaría el teléfono para evitar que me llames, 
jamás me iría de ti dejándote con el corazón roto.

Mamá si ya no vuelvo, no les creas.

Autor: Gilraen Eärfalas



Tu hijo también puede lavar los platos...


Tu hijo también puede lavar los platos, preparar la comida o lavar su ropa. No va a dejar de ser hombre por ayudar en casa. No seas machista y deja de meterle en la cabeza que eso es "cosa de mujeres".

-Te vistes como una puta”-, dices.


COMO UNA PUTA

-“Te vistes como una puta”-, dices.
Pero no tienes ni idea.
Se viste así para sentirse guapa,
preciosa,
preciosísima;
lo hace por ella, no por ti.
porque aunque te joda,
su ropa no depende de tu polla.
Ella puede ponerse, quitarse y enseñar, 
mientras que tú no eres capaz de ver más allá de la piel.
No ves que detrás de su escote
hay una mujer valiente,
que debajo de su minifalda
hay una mujer segura.
Y entonces,
cómo sabes que no estás a su altura
la llamas puta.

- Miguel Gane

La connotación de la expresión "sin hijos" es negativa: falta, pérdida.


 Resolver no tener hijos es una decisión muy, muy difícil para una mujer: el ambiente realmente se vuelve muy pesado cuando alguien dice" Elegí no tener "o" Para ser honesto, eso suena como un horror". Llamamos a estas mujeres "egoístas". La connotación de la expresión "sin hijos" es negativa: falta, pérdida. Pensamos en las que no son madres como lobos solitarios, siempre a la caza, tan peligrosos como los adolescentes o los hombres. Hacemos que las mujeres sientan que su narrativa se ha interrumpido si no "hacen las cosas" de la manera adecuada: tener hijos .

- Caitlin Moran, Cómo ser mujer.

Es admirable cómo todos los hombres están compendiados en Don Juan.


Es admirable cómo todos los hombres están compendiados en Don Juan. A medida que uno los va conociendo mejor, advierte que aquel personaje es su más fiel retrato. Todos sueñan con las «mil y tres». Todos sueñan con disfrazarse del amante para entrar en la alcoba de la amada ajena. A todos les cosquillea en la imaginación el rapto de la monja. Y al ver una mujer, lo primero que todos piensan es cómo haría yo, si tuviera que hacerlo o si pudiera hacerlo, para añadir ésta a mi lista. No para nada especial. No para ningún refinamiento que no tenga también un gallo. Sino para aumentar la lista y poder cantar sus «mil y tres».

- Arturo Uslar Pietri, Chúo Gil y otras obras

Mejor no tenerla...