Nunca deberías llegar al punto de tener que preguntarte si te aman o no. Quien te ama sabe cómo hacerte feliz y puede acariciar tus miedos antes de que broten. Quien te ama no te hace dudar de su amor nunca.
Se sufre demasiado por amor, ésa es la verdad. Incluso los que se vanaglorian de estar perfectamente acoplados a su pareja, en lo más recóndito de su ser a veces albergan dudas, inseguridades o pequeños miedos anticipatorios respecto a su futuro afectivo. Nunca se sabe…
La experiencia religiosa más auténtica sería la de poder fiarte de ti mismo como guía y no necesitar la aprobación de una fuerza externa. Sería la religión del ser verdadero, en la cual el individuo determina su propia conducta basada en su propia conciencia y en las leyes de su medio ambiente que funcionan para él, en vez de permitir que alguien le dicte su conducta y decida cómo debe comportarse.
No hay nada mejor que reencontrarse con uno mismo y perdonar a la otra persona tenga razón o no, porque la gente, cuando hace cosas dolorosas, normalmente las hace porque en ese momento no podía hacerlo mejor, porque tenía miedo o por lo que fuera. Entonces, perdonar es algo maravilloso.
Lo que intento decir es que la vida es como una hoja en blanco, ni siquiera hay líneas para que escribas derechito en ella. Puedes escribir de abajo hacia arriba, puedes usar los colores que quieras; incluso podrías pintar en ella. No hay camino destinado para nadie, y aunque eso puede dar un poco de miedo también nos da un mundo de posibilidades.