El “pero” es la palabra más puta que conozco -. “te quiero, pero…; “podría ser, pero…”; “no es grave, pero…”. ¿Se da cuenta? Una palabra de mierda que sirve para dinamitar lo que era, o lo que podría haber sido, pero no es.
La mejor manera de no sentirse desesperanzado es levantarse y hacer algo. No espere a que le sucedan cosas buenas. Si sales y haces que sucedan algunas cosas buenas, llenarás el mundo de esperanza, te llenarás de esperanza . - Barack Obama
Para qué sirve el arrepentimiento, si eso no borra nada de lo que ha pasado. El arrepentimiento mejor es, sencillamente, cambiar. Me preguntan qué es lo que hay que entender para cambiar... se trata de en lugar de vivir dormido, vivir despierto.
Dicen que una vez, había un ciego sentado en la vereda, con una gorra a sus pies y un pedazo de cartón que, escrito con un marcador negro, decía:
Un creativo de publicidad que pasaba frente a él, se detuvo y observó unas pocas monedas en la gorra. Sin pedirle permiso tomó el cartel, le dio vuelta, tomó un marcador y escribió otro anuncio. Volvió a poner el pedazo de cartón sobre los pies del ciego y se fue. Por la tarde el creativo volvió a pasar frente al ciego que pedía limosna, su gorra estaba llena de billetes y monedas.
El ciego reconoció sus pasos y le preguntó si había sido él quien re-escribió su cartel y sobre todo, qué había puesto. El publicista le contestó: 'Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras; sonrió y siguió su camino. El ciego nunca lo supo, pero su nuevo cartel decía:
No soy un hombre que sabe. He sido un hombre que busca, y lo soy aún; pero no busco ya en las estrellas ni en los libros, comienzo a escuchar la enseñanza que mi sangre murmura en mí.
Mi historia no es agradable, no es suave ni armoniosa como las historias inventadas; sabe a insensatez, y a locura, y a ensueño, como la vida de todos los hombres que no quieren mentirse más a si mismos.
Cuando yo la conocí tenía 16 años. Fuimos presentados en una fiesta, por un “pibe” que se decía mi amigo. Fue amor a primera vista. Ella me enloquecía. Nuestro amor llegó a un punto, que ya no conseguía vivir sin ella. Pero era un amor prohibido. Mis padres no la aceptaron Fui reprendido en la escuela y pasamos a encontrarnos a escondidas. Pero ahí no aguanté más, quedé loco. Yo la quería, pero no la tenía. Yo no podía permitir que me apartaran de ella. Yo la amaba: choqué el auto, rompí todo dentro de la casa y casi maté a mi hermana. Estaba loco, precisaba de ella. Hoy tengo 39 años; estoy internado en un hospital, soy inútil y voy a morir abandonado por mis padres, amigos y por ella.
¿Su nombre? Cocaína
¡A ella le debo mi amor, mi vida, mi destrucción y mi muerte!
- Freddie Mercury Lo escribiò antes de morir de SIDA.
En aquella época encontré un extraño refugio. Por «casualidad», como suele decirse. Pero esas casualidades no existen. Cuando alguien necesita algo con mucha urgencia y lo encuentra, no es la casualidad la que se lo proporciona, sino él mismo. El propio deseo y la propia necesidad conducen a ello.
Si alguien quiere escribir mi biografía no hay nada más sencillo: Dispone de dos fechas solamente. La del día en que te conocí y la del que te fuiste . Entre una y otra transcurrió mi vida . Lo que ocurriera antes lo olvidé . Lo que suceda ya, carece de importancia.