A veces creo que nada tiene sentido. En un planeta minúsculo, que corre hacia la nada desde millones de años, nacemos en medio de dolores, crecemos, luchamos, nos enfermamos, sufrimos, hacemos sufrir, gritamos, morimos, mueren y otros están naciendo para volver a empezar la comedia inútil...
El cerebro es el órgano más misterioso del cuerpo humano. Aprende, cambia, se adapta. Nos dice lo que vemos, o lo que oímos. Nos deja sentir el amor. Creo que alberga nuestra alma. No importa lo mucho que investiguemos, nadie puede saber cómo funciona la delicada materia gris del cerebro. Y cuando está dañado, cuando el cerebro humano está traumatizado, bueno… ahí es cuando es aún más misterioso.