Y no quiero que seas de mi propiedad, pero ojalá tengas ganas de verme muchas veces. Y aparezcas aunque no me avises. Que me beses, aunque no te lo pida. Y sobretodo que nos respetemos, hasta que nos queden ganas de querernos. Ojalá siempre.
Todos tenemos un «ojalá» en nuestras vidas. Alguien que pudo ser, y se quedó en la puerta sin entrar. Una chispa que no encontró dónde hacerse llama, y que se apagó sin dejar huella. Alguien que cuelga de tus recuerdos, y que de vez en cuando provoca que se derrame algún «y si». Pero que no fue, ni será.
Tienes razón, me gusta fantasear contigo. Me gusta fantasear con la circunstancia, ojalá te hubiera conocido antes. Ojalá te hubiera conocido después. Ojalá nuestros caminos terminaran juntos.
Ojalá que te enamores de alguien que encuentre en cada uno de tus lunares un buen sitio para quedarse. Que en medio de los problemas te diga: "No te preocupes, saldremos adelante". Ojalá te enamores de alguien que entienda que la piel se arruga, que no siempre tendrás una buena figura, pero que al verte desnuda siempre descubra en tu la mejor obra de arte. Ojalá que te amen hasta en tus momentos irritantes, que te vean preciosa sin maquillaje, ojalá que te besen el alma, ojalá que encuentres la calma.