miércoles, 6 de julio de 2016

Cuando los hijos se van...


No es que se van... es que la vida se los lleva
  • Ya no diriges, aceptas…No mandas, acompañas…No proyectas, respetas…
  • Ya necesitan otro amor, otro nido y otras perspectivas…
  • Ya les crecieron alas y quieren volar…Ya les crecieron las raíces y maduraron por dentro…
  • Ya les pasó las borrascas de la adolescencia y tomaron el timón…Ya miraron de frente la vida y sintieron el llamado, para vivirla por su cuenta…
  • Ya saben que son capaces de las mayores aventuras y de la más completa realización…
  • Ya buscarán un amor que los respete, que quiera compartir sin temores ni angustias las altas y las bajas en el camino y, que los ayude en el fin que quieren conseguir…
  • Y si esa primera experiencia fue equivocada, tendrán la sabiduría y las fuerzas para superarla, así, otro amor les llegará para compartir sus vidas en armonía…
  • Ya no les caben las raíces en tu maceta, ni les basta tu abono para nutrirse, ni tu agua para saciarse, ni tu protección para vivir…
  • Tú quedas adentro, en el cimiento de su edificio, en la raíz de su árbol, en la corteza de su estructura, en lo profundo de su corazón…
  • Tú quedas atrás, en la estela luminosa que deja el barco al partir, en el beso que le envías, en la oración que elevas….en la lágrima que los acompaña…

Fuente: naxio.com.ar




No hay comentarios: