miércoles, 8 de marzo de 2017

Nacer mujer en la India es casi un infierno

Fotografía: Mihaela Noroc

A pesar de la ola de feminismo que comienza a triunfar en Occidente, muchos países del mundo aún adolecen de condiciones justas para sus mujeres, como los ubicados en la mayor parte de África, Oriente Medio o países asiáticos como la India, nación en la que el simple hecho de quedar embarazada de una niña es concebido en ocasiones como un símbolo de mala fortuna.

Pero esto no es todo...

Una hija cara

En India se han registrado miles de casos de mujeres que abortan al feto al saber que este era una niña. ¿El motivo? La dote, una transacción económica que acompaña a la niña cuando esta crece y debe casarse con un hombre que la proteja.

Muchas familias ven el nacimiento de una hija como sinónimo de esa gran fortuna a entregar, sin contar los muchos otros prejuicios en torno al sexo femenino en el que fue considerado como peor país del G20 para ser mujer. 

Peores suegras

Pero la entrega de la dote y la esposa como prueba del casamiento no queda ahí, ya que la esposa deberá entrar a formar parte de la familia de su esposo y convivir con parte de ella, incluida su madre.

En India se han reportado miles de casos de nueras que, tras negarse a entregar más dinero a la familia de su esposo, fueron quemadas y agredidas por sus propias suegras, algunas incluso llegando a suicidarse.

Violaciones

A pesar de ser considerado por muchos como un país que puede presumir de una democracia ejemplar, lo cierto es que India continúa siendo un país injusto con una mujeres para las que los secuestros, episodios de maltrato físico y, especialmente, las violaciones continúan estando a la orden del día.

Como ejemplo, en la ciudad de Guwahati, en el estado de Assam, una joven estudiante fue rodeada y violada recientemente por un grupo de 18 hombres mientras otros. En la distancia, fotografiaban el evento sin molestarse en llamar a la policía. Si hablamos de zonas rurales las cifras son aún más escandalosas. 

Tradición machista


En India existen innumerables costumbres o tradiciones que condenan a las mujeres desde que son niñas y, en la mayoría de ocasiones, el motivo no es otro que el dinero.

Un 40% de la niñas indias son casadas antes de los 18 años como una manera desesperada  por parte de sus padres de librarse de la carga económica que supone. Otras familias han llegado a vender a sus hijas vírgenes a hombre adultos a cambio de compensaciones económicas, tal y como demuestran casos como la madre que, en 2013, vendió la virginidad de su hija de 13 años por 12 mil dólares. 

Por definir con números las atrocidades a las que puede estar expuesta la mujer india, contamos con un total de 56 mil muertes por maternidad al año, 12 millones de niñas abortadas durante los últimos 30 años, más de 24 mil violaciones registradas al año y una tasa de violencia doméstica que ha llegado a registrar un 37% de la población femenina del país.

La mujer en India

A pesar de que en zonas urbanas o grandes ciudades el papel de la mujer ha sucumbido a una cierta evolución, al menos en lo que se refiere a las castas más altas, la figura femenina en la India continúa siendo objeto de la tradición y los prejuicios.

La mujer en la India no suele salir de casa, relegada a ser una mera sirvienta. Trabaja transportando grandes cantidades de comida y agua sobre la cabeza, fomenta prácticas ancestrales como el sati y es constantemente obligada a sucumbir a todos esos pequeños grandes detalles impuestos por una sociedad que aún parece aferrarse a unos valores demasiado conservadores. 

Estos 6 motivos por los que nacer mujer en India puede ser un infierno obedecen a viejas costumbres, a un velo de colores que camufla las muchas injusticias que, especialmente en las zonas más pobres del país, no solo se cobran la felicidad de mujeres adultas, jóvenes, pequeñas sino también la de niñas que aún no han llegado a este mundo. 

Fuente: http://www.vix.com/es/imj/mundo






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