jueves, 2 de marzo de 2017

El amor rejuvenece, nos hace sentir carajitos...


Muchas veces provoca expresar palabras para mostrar agradecimiento con la vida misma, y yo estoy agradecido hoy y cada día del resto de mi vida. Quizás mi enfoque no sea el clásico y común acostumbrado pero trataré de expresar algo muy difícil de decir con letras.

A menudo encuentro gente quien por una u otra causa reniega del amor frustrado. Incluso quienes juran no volver a enamorarse, otros se cierran a esa posibilidad luego del primer golpe, muchos más abortan el intento luego de varios fallidos. Yo me siento afortunado de tener a mi lado una persona con quien llevó varios años de compartir buenos y malos momentos, pero más los primeros que los segundos, y a veces, mi subconsciente, quien arrebata muchos de mis pensamientos, me hace avergonzar por sentirme groseramente privilegiado por ello. Puede que parezca gracioso para algunos o estúpido para otros, pero mi felicidad es tal que me siento casi satisfecho de la vida que he tenido y si muriera hoy no tendría más lamentaciones que no haber compartido más años con esta persona y no haber visto mis hijas casadas y llenándome nietos. Tengo una excepcional esposa que más que eso es mi eterna novia y la única amiga posible (soy de los que piensa que no es posible la amistad pura entre un hombre y una mujer), que me ha amado y soportado con todas mis imperfecciones y de la cual cada día me siento más enamorado además de dos bellísimas, saludables, inteligentes y a veces irreverentes hijas que me dan su amor cada día que pasa. 

El amor rejuvenece, nos hace sentir carajitos (al menos por dentro), incluso infantiles y es por ello que a veces siento un desfase entre mi cuerpo y mente lo cual crea inconvenientes discusiones entre mi consciente y mi mejores aliados (subconsciente e Inconsciente) quienes suelen apalearlo y dejarme con mis divagaciones infantiles. Cuando se está enamorado no existe el ridículo ni la exageración, es el pueblo sin ley, donde puedes hacer cualquier cosa en nombre del amor. 

Pero el amor no trata de un estado definitivo y eterno, hay quienes lo vivieron al menos por un corto tiempo y sintieron que nada en el mundo podía contra ellos y si ya no existe ese sentimiento, vale la pena vivir y morir intentando buscar nuevamente ese estado mental. Quien lo vive actualmente no debe pensar en cuánto durará sino en disfrutarlo al máximo ahora, entregarse a ello y procurar que permanezca en el tiempo asimilando las cargas. Quien no lo ha vivido jamás tiene la mejor excusa del mundo para tratar de alcanzarlo aunque jamás lo encuentre pues la vida no es más que pasiones polarizadas, ir de una a otra, el amor, el odio, la frustración, la satisfacción. Pero doy fe que vale la pena buscar el amor y hacer los ensayos y errores necesarios.

No hay que pararle bolas a la vida, ni a quienes redujeron su vida a quejarse de ser infelices. Busca el amor en un chat aunque te lleves coñazos y decepciones; cree en el amor a primera vista aunque seas medio ciego, sal del closet mental y socializa, ve a una tasca sol@ aunque te digan que es cosa de put@s, cree en las personas a pesar de ellas mismas pues ten la seguridad que hay una al igual que tú buscando el amor y la felicidad que tu quieres brindar y dar a cambio lo que tú necesitas. A pesar de guerras, de la maldad, del racismo, del odio, de todas las incomprensiones de la vida, no hay mayor poder que el del amor…

-Tomado de Brainstorming

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