lunes, 20 de marzo de 2017

10 de las cosas que ocurren siempre cuando te vas a vivir a otro país...


10 de las cosas que según Kimberlynn, ocurren siempre cuando te vas a vivir a otro país, sin importar por cuánto tiempo.

1. Mejoras tu nivel en el nuevo idioma constantemente, pero empeoras en otro.

Aprendes constantemente el nuevo idioma pero desaprendes otro. No soy especialista en lo que al funcionamiento del cerebro se refiere pero tengo el presentimiento de que mi cerebro le "cierra las puertas" a algunas palabras en mi idioma nativo para que yo pueda buscar su análogo en el idioma que estoy aprendiendo. Eso está muy bien, lo malo viene cuando yo en realidad quiero decir esa palabra en mi idioma nativo. Una cosa es sentirse un poco avergonzado de no saber una palabra en el idioma que aún estás aprendiendo, pero todo llega a otro nivel cuando estás hablandole a tu familia o amigos de toda la vida pero no puedes encontrar la palabra en español para decir lo que quieres. Y no es que quiera darme un poco de brillo o alardear con disimulo al hacer como que no recuerdo una palabra en mi idioma nativo, para mostrar que sé otro idioma: No. En realidad siento humillación al buscar deseperadamente la palabra que quiero decir antes de pronunciar el incomodo ¿como es que se dice eso en español?.

2. Tu vida va en tu maleta y tu maleta viaja mucho.

Por alguna razón yo pensaba que las maletas quedarían olvidadadas y cubiertas de polvo luego de un buen viaje; incluso llegúe a preguntarme "¿qué voy a hacer con todas esas maletas ahora que ya estoy de regreso?" y bueno, ahora la respuesta es clara: seguir usándolas. Mis maletas siempre están presentes en mi dormitorio, a un lado o sobre la cama en preparación para viajes de negocios, vacaciónes y lo que pueda resultar. Sé de memoria cuánto peso en el equipaje acepta cada aerolinea para cada tipo de vuelo y conozco mejor cómo hacer que quepan más cosas en la maleta que el himno nacional. .Si de desempacar las maletas y vaciar los bolsillos para pasar el control de seguridad de los aeropuertos fuera un deporte olimpico, creo que tendría una medalla de oro.

3. No es que estés de viaje, esa es tu vida.

Has vivido en el extranjero cinco años, luego vienes y visitas a tus seres queridos y tus amigos, y viene la pregunta usual “¿y que tal tu viaje?. A veces siento ganas de gritar “¡No estoy de viaje! ¡Yo vivo allá!”, pero no valdría la pena, no lo entenderían de todas formas.

Por eso siempre respondo a esa pregunta con un educado "Han pasado tantas cosas estos años, si quieres podemos encontrarnos, comer algo y te cuento las cosas que más me han impresionado"

4. Siempre pensarás cuánto vale todo en la otra moneda.

Podrás haber vivido en otro país por diez años pero aún así vas a saber a cuánto equivale qué en el cambio de la moneda de tu país. Entrarás a las tiendas de tu país y a las equivalentes del país donde vives y comparar los precios. Ahora ya es parte de ti y nunca podrás deshacerte de eso por más que lo quieras.

5. La linea que divide lo “normal“ y lo ”extraño" se habrá puesto un poco confusa.

Aunque muchos piensen que el mundo de hoy es un MacDonalds global, eso no es así, y cada cultura, incluso la de los países vecinos tiene diferentes conceptos de lo que es normal y lo que no. Hay lugares donde es normal que los jovenes se besen en la calle, y hay otros donde no lo es; hay lugares donde fumar marihuana es algo común y otros donde es un delito.

Yo me fui de Estados Unidos cuando tenía 23 años y entonces pensaba que era incorrecto que alguien se metiera los dedos en la nariz en la calle; en ese entonces también usaba siempre montadientes despues de almorzar. Y donde vivo ahora todo es al contrario: si así lo quisiera podría limpiarme la nariz con los dedos en la calle, pero no es normal usar montadientes en un lugar publico.

Lo bueno de todo esto es que el entender que el mundo está lleno de diferencias te hace realmente libre.

6. El tiempo se usa de forma diferente en cada país.

En Estados Unidos no podrías invitar a alguien a tomar un café ahora mismo, allá la gente vive de acuerdo a una agenda y se molestan mucho cada vez que deben esperar más de cinco minutos. Ahora imagínate que donde vivo ahora llegar 30 minutos tarde es algo normal, y al principio eso no me gustaba para nada. Es como si todos tuvieran una capa de pegante encima, todo pasa muy lento y es dificil hacer varias cosas en un día.

Pero luego te acostumbras y te adaptas, aunque te sorprende aún cómo algunas personas dependen mucho del tiempo y otros ni piensan en él.

7. La palabra "rutina" sale de tu vocabulario.

Sin importar como haya resultado tu vida en el lugar donde vives ahora, si salió como lo planeabas o no, nunca estarás aburrido o sentirás que vives lo mismo una y otra vez. Siempre habrá algo, bueno o malo, que no te permitirá vivir una rutina.

Un día tuve que pasar horas sólo para pagar dos facturas. Así mismo no podría asegurar que mañana tendré agua y electricidad en casa, ¡es algo tan impredescible! Por eso siempre tengo un plan B por si algo ocurre y el día de trabajo no se da.

En pocas palabras, lo inesperado cuando vives fuera de tu país ocurrirá 10 veces más seguido que si vivieses en tu patria.

8. Vas a perderlo todo, pero no será tan importante.

Este es el principal argumento contra la emigración, y se refuerza con un "No necesitas hacerlo y sobrarás en la sociedad". Y eso no es más que la pura verdad, pero permíteme contarte un secreto: si la cuestión es sobrar, también podrías hacerlo en casa.

En realidad las personas temen mudarse a cualquier parte por miedo a llegar a "no ser nadie" o porque temen perder el trabajo al que están acostumbrados o el circulo social de siempre; pero te puedo decir algo, al mudarte de país vas a perderlo todo (excepto el portatil y la ropa que quepa en la maleta): los lugares donde te gustaba pasear, las tardes con tu familia, tus tiendas favoritas y los productos favoritos ( menos que sea Coca-Cola). También echarás de menos los olores, los colores, el clima y los sabores.

Por otro lado, eso no te molestará mucho. Vas a tener la posiblidad, al menos por algún tiempo (por lo general un par de años) de no pensar en tu estatus social o a lo que estabas acostumbrado en casa. El mundo nuevo al que llegaste te tragará entero y entenderás que el éxito material no lo es todo. Hasta que no vivas en otro país ni te pasará por la mente que todo lo que en realidad vale la pena llevar consigo cabe en un par de maletas, y después ni te acordarás de los objetos que creías tan importantes.

9. Te parecerá que TODO es posible.

Ahora sabes con certeza que meter todo en una maleta e irte para cualquier parte es posible en un sólo día. ¿Empezar todo de cero? Ahora ese pensamiento no solo me inspira sino que me consuela. Sé que siempre es posible comenzar (lo que sea) de nuevo

10. Todo cambiará.

Al principio te sentirás humillado: tendrás que pedir ayuda a personas (por lo general desconocidas) para las cosas más sencillas. Cada dia parecerá tan dificil e inusual que a veces hasta sentirás miedo. Pero pasará el tiempo y te sentirás mejor, como pez en el agua y en tu corazón la sensación de incomodidad cambiará por la certeza de que puedes mucho más de lo que pensabas.

"Si tienes el valor de dejar atrás todo lo que te protege y te consuela, lo cual puede ser cualquier cosa como tu casa o viejos rencores, y embarcarte en tun viaje en búsqueda de la verdad, ya sea hacia lo interior o lo exterior, y si estás dispuesto a que todo lo que te pase en ese viaje te ilumine, y si aceptas como tu maestro a todo el que te encuentres en el camino, y si estás preparado sobre todo a afrontar y a perdonar algunas de las realidades muy duras de ti mismo, entonces la verdad no te será negada".

- Elizabeth Gillbert.





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