viernes, 24 de febrero de 2017

Andar con otras piernas



El l3 de abril de 2011, Kevin Silva (18) esperaba en el paradero de la esquina de su casa en la población Santa Adriana, en la comuna de Lo Espejo, una micro para ir a correr la maratón de Santiago. A las 7:15 de la mañana, mientras él tenía la cabeza puesta en la carrera, un hombre en estado de ebriedad perdió el control de su auto y lo atropelló. En el accidente perdió sus dos piernas. “Nunca dejé de tener conciencia. Una ambulancia que pasaba por casualidad me llevó al hospital, gracias a eso no morí desangrado. Ahí me sedaron. Al despertar supe que había perdido mis piernas”.

Para la familia fue terrible pero no dejaron que Kevin se echara a morir. Él estaba increíblemente tranquilo, enfocado en cómo seguir estudiando y continuar con su vida. En cómo volver a ponerse de pie.

Estuvo siete meses hospitalizado. Luego, comenzó la rehabilitación y el proceso para aprender a caminar con las prótesis. Iba a la Teletón todos los días y luego seguía entrenando en su casa en las dos paralelas artesanales que sus padres le construyeron. “Nunca vi transpirar tanto a una persona intentando caminar”, cuenta Brenda Toledo, su madre, quien se transformó en el pilar fundamental de su recuperación. “Yo veía que le dolía, pero me aguantaba la pena y me descargaba sola. No podía derrumbarme. Él me necesitaba bien”, agrega. Con toda esta determinación, a un año del atropello empezó a caminar de nuevo. Esa fuerza para salir adelante lo transformó en un símbolo de superación, tanto que fue uno de los portadores de la antorcha olímpica en los Juegos Olímpicos de Londres en 2012.

Hoy, Kevin está en el primer semestre de Ingeniería Civil Industrial en la Universidad Andrés Bello y camina como un transeúnte cualquiera con ayuda de un bastón. Y aunque ponerse las prótesis a diario implica un esfuerzo enorme, sobre todo por el dolor que le provocan, no está atado a una silla de ruedas. Puede ir al mall, tomar el Metro, visitar amigos. “Quiero ser profesional, tener una familia, hacer mi vida normal. Hay que tratar de buscar el arreglo a los problemas, no la excusa. No quiero vivir con peros”.

 Fuente: http://www.paula.

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