lunes, 25 de julio de 2016

Ella sólo era parte de mis sueños


Déjame decirte que lo más cerca que he estado de la perfección, fue aquella noche en que la vi a ella sonriendo con una sonrisa asesina y con la luz pálida de una luna llena. La tomé de la mano, se asustó y le dije: esta será tu mejor experiencia que has tenido jamás. Caminamos por la orilla del mar, descalzos sobre la arena, desnudando nuestras almas y nuestros cuerpos. Las pupilas de sus ojos eran el universo entero, ¿y yo?, yo sólo era un simple hombre que le dedicaba poesía por las noches y cantaba su alegría cerca de su oído izquierdo. Su forma de caminar me volvía loco, incluso más de lo que estaba por ella. Era la única que soportaba mi pasado, y es que el amor es eso: cuando alguien, aun conociendo tus cicatrices, se queda para besarlas. Sujeté fuerte su mano, se puso de puntillas y me beso, fue esa clase de beso que te hace sentir que todo ira mejor, quizá no toda la vida, pero sí en ese momento, porque en ese instante sólo era ella y yo. Lo triste de todo esto fue que tuve que despertar de un sueño que hubiese querido que durara una vida entera. Y es que es de la única manera en que puedo tenerla: soñando.
—Benjamín Griss


♪ ♫ ♩ ♬
Ya llegó tu enamorado 
al que nunca correspondes 
ya llegó hasta la ventana 
desde donde tú lo escuchas 
pero donde tú te escondes. 

Ya no sé ni que decirte 
ya ni tengo que cantarte 
yo quisiera maldecirte 
pero ya estoy convencido 
que nací para adorarte. 

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