jueves, 19 de mayo de 2016

¿El amor no entiende de clases sociales?


Cuando los estratos marcan la diferencia
Se enciende el televisor y vuelve y comienza la misma historia que durante años ha identificado a las telenovelas ‘rosa’. Los tradicionales casos de la mujer pobre y desamparada que en un semáforo, vendiendo frutas o caminando por la calle, se encuentra con el hombre atractivo de clase alta que la enamoró con su indiferencia.

Sin embargo, con el paso del tiempo, y por cosas de la vida, los dos se dan cuenta de que están hechos el uno para el otro y, a pesar de la oposición de la familia terminan casados y siendo felices como en los cuentos de hadas.

¿Qué tanto refleja la vida real estos casos?
Muchas personas ríen y lloran de la mano de estas historias. Muchos esperan ser el o la protagonista de una historia de amor, al estilo ‘Corin Tellado’.

Ese es el caso de las legendarias telenovelas mexicanas protagonizadas por Thalía, quien les dio vida a jóvenes trabajadoras que hacían realidad el sueño de llegar al altar con los hombres más aclamados. Igual sucedió en la telenovela colombiana ‘Los Reyes’, en la que la hermosa y distinguida ‘Pilarica’, a pesar de los opositores, terminó el resto de su vida junto a Leo, un mecánico que nunca terminó el bachillerato.

También las canciones replican los amores prohibidos como un incómodo zumbido para quienes consideran a esa persona como un imposible. 

Con la voz de la cantante Selena, en 1994,  la gente escuchó “Amor prohibido murmuran por las calles porque somos de distintas sociedades… El dinero no importa en ti y en mí, ni en el corazón…”. Igual, Juan Luis Guerra, quien entre acordes bailables canta “Yo era de un barrio pobre del centro de la cuidad, ella de clase alta pa’ decir verdad… Ella en bienes raíces hereda la Capital, yo tengo que hacer magia para trabajar…”

Así, del salto a la vida real, muchos se preguntan qué tan prometedora puede ser una relación en la que las diferencias sociales y de poder monetario son las que primero salen a relucir. A ésta y muchas preguntas más, respondieron profesionales y expertos a Vanguardia Liberal.

Preguntas y respuestas

¿Dinero y estatus Vs. amor?
Yolanda Hernández/ Psicóloga social

¿Es un obstáculo el dinero y la cultura entre una pareja? 
“Cuando en la pareja se marca la diferencia por el recurso económico y el nivel cultural, pueden generarse obstáculos si constantemente se vive recordando la mayor capacidad que pueda tener uno de los miembros de la pareja. Se pueden producir relaciones de afectividad condicionadas al signo pesos, como también puede bajar la autoestima en la otra persona, propiciando un ambiente de malestar y deterioro en su relación amorosa.

Si al contrario, la pareja con mayores recursos tanto económicos como culturales, desea compartir, enseñar y apoyar a su compañera (o) para que crezca como persona, mejorando su nivel educativo, social y cultural, puede lograr un ambiente de comprensión, solidaridad y verdadero amor en su relación de pareja”.

¿Cuáles son los problemas más frecuentes que viven estas parejas ante las diferencias? 
“Además de recordar constantemente que poseen el dinero y el nivel cultural que la pareja no tiene, generalmente el que tiene el dinero es quien toma las decisiones del hogar y de manera autoritaria.

También, algunas parejas consideran que los problemas se solucionan con el suministro de cosas materiales. Se corre el riesgo de reemplazar la afectividad, la comprensión y el diálogo por el materialismo”.

¿Cómo asumir en pareja este reto? 
“No estableciendo diferencias sino, al contrario, aprovechar los recursos y el nivel cultural que tiene la persona para compartirlos y vivir con calidad de vida sin olvidar que, ante todo, son seres humanos con capacidad para crecer. Apoyarnos para ser cada día mejores personas”.

¿En qué casos es mejor contemplar el fin de la relación? 
Cuando la persona con sus acciones refleja egoísmo y protagonismo, cuando solamente vive en función de los recursos que posee, cuando la persona aprovecha la ventaja de tener los recursos económicos y culturales haciendo sentir siempre a su pareja en menor nivel y afectando su dignidad como ser humano”.

¿Las cuentas bancarias o la personalidad?
Aunque los tiempos cambiaron para suerte de muchos y ya no es un impedimento llegar al altar con una pareja de posición económica más alta o más baja, el factor monetario no se puede desconocer en una relación. 
De este depende el estilo de vida.

Sin embargo, profesionales en el tema de pareja señalan que existen otros factores de peso más allá del dinero que están en la mira de la otra persona.
Para la psicóloga y consultora en desarrollo humano, Zulma Castañeda Collazos, hoy son más importantes los niveles de estudio, de personalidad, actitud, seguridad y autoestima. Pesa más lo social y los círculos a los que se pertenecen.

¿En qué pueden chocar?
“Situaciones como pensar en un lugar para ir a comer no son problema, pues se resuelven con el dinero de quien lo tenga. Los problemas realmente se centran en los obstáculos que comienzan a darse a partir de las diferencias de opinión que cada uno tiene frente a las cosas, en los estilos de vida, por ejemplo”, explica la psicóloga, quien destaca que estas diferencias poco se dan en quienes, a pesar de no tener mucho dinero, tienen una preparación académica y profesional.

Diferente sucede, por ejemplo, en una relación entre una doctora y un mecánico. Tendrán mayores incomodidades para frecuentar los mismos lugares, para coincidir en los mismos pasatiempos, en las relaciones sociales, dificultad para compartir espacios laborales. 
El problema no es la plata sino la forma de vivir, es decir, con la plata de uno pueden vivir los dos, pero no con el roce social y la cultura del otro. Si se da una relación bajo estas condiciones es importante replantear los hechos”, puntualiza.

Dos mundos diferentes
De acuerdo con la psicóloga y consultora en desarrollo humano, Zulma Castañeda Collazos, los siguientes son algunos aspectos que pueden abrir ese abismo entre usted y su pareja:

1. Existen diferencias en la manera de vestir y en las marcas de ropa que cada uno prefiere.
2. Se darán temas de conversación sobre personas que no son en común, como personas del mismo roce social.
3. No habrán experiencias o expectativas comunes, como viajes realizados y colegios y universidades en las que se estudiaron. 
4. Mientras uno de ellos preferirá jugar golf o tenis, el otro va a preferir deportes de menor status. 

Antes de conformar una relación, los dos deben tener en cuenta.
1. Acepte las diferencias del otro.
2. Tenga en cuenta que ese hechizo que lo(a) hace ver a su pareja como una persona sublime, acabará. Llegará la cotidianidad y la rutina. 
3. Recuerde que usted asume un compromiso no sólo con su pareja sino con la familia. No olvide el origen del otro, inevitablemente tendrán que frecuentarse.

Me gustan esas diferencias
De acuerdo con la psicóloga de parejas, Olga Susana Otero, en algunos casos las personas eligen a su pareja partiendo de que sea alguien opuesto.

“Por ejemplo, puede ser que elijamos a alguien de otro estrato social o que sea rebelde, pues admiramos que haya hecho lo que nosotros no pudimos hacer en nuestra familia(…). Al optar por una persona que posee lo que yo no tengo o haya logrado algo que no logré, se corre el riesgo de que lleguemos a envidiarla o que dependamos de ella hasta el punto en que nos sintamos incompletos y vivamos angustiados ante la idea de separarnos de ella”. Así lo explica la psicóloga en su libro ‘Nuevos acuerdos de pareja perdurables’.

La voz de un experto
Más que su cupo en la tarjeta
Freddy Hernando Cristancho / Psicólogo social y comunitario

“En nuestra sociedad se ven muchos casos que presentan esta situación, ya sea porque uno de los miembros de la relación está mejor económicamente y el otro no. O porque durante la relación ambos tenían una capacidad económica similar y para alguno de los dos cambió de forma diferencial.

Nuestra forma de actuar y de vivir es simplemente una construcción cultural si cerramos los ojos y decidimos por un momento crear en pareja o en familia un proyecto consiente de vida, en el que veamos el dinero como algo necesario pero no influyente, así estaremos dándole mas importancia al amor, al afecto y al compartir.

El amor verdadero está por encima del dinero, se dice por ahí que cuando el hambre entra por la puerta el amor se va por la ventana, por eso cuando el hambre entra por la puerta el amor verdadero lo recibe con cariño.

Esto no quiere decir que no debamos trabajar o progresar, por el contrario, quiere decir que una relación responsable es una relación de pareja. El camino a seguir es desligar la parte sentimental de la parte económica, sacarnos de nuestra mente la palabra ’buen partido’, pues con el dinero sólo se compran cosas pero jamás se comprará amor”.

A tener en cuenta
El psicólogo Freddy Hernando Cristancho recomienda:

1.  Cada pareja debe tener claro que la relación en pareja tiene responsabilidades tanto afectivas como económicas. 
2. Bajo ninguna circunstancia se debe buscar una pareja por su condición económica. Esto es degradante, el amor es algo natural y divino. 
3. Tener más dinero no es en ninguna razón para ser el director o directora de la relación, pues en este caso se le estaría dando importancia a la parte económica por encima de la afectiva. 
4. No limitar la productividad  de la otra persona. No hay nada mejor que conseguir las cosas y lograr metas por los medios propios.  
5. Nunca saque en cara la condición económica, y bajo ninguna circunstancia haga sentir menos a su pareja por tener menos que usted.







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